Tarta Margarita sin mantequilla esponjosa y ligera.
La tarta Margarita es un gran clásico de la repostería casera: sencilla, perfumada y esponjosa, perfecta para el desayuno o una merienda genuina. En esta versión he querido aligerarla, eliminando completamente la mantequilla, eligiendo una mezcla más ligera a base de aceite y reduciendo también la cantidad de azúcar.
¿El resultado? Una tarta muy suave y aireada, perfecta para disfrutar a rebanadas incluso durante varios días, quizás acompañada de una taza de té o café con leche.
Después de algunos experimentos, encontré el equilibrio ideal: solo 110 g de azúcar, que no penaliza la esponjosidad, y aceite de arroz como parte grasa, con un sabor neutro y adecuado para preparaciones dulces.
La he cocido usando la función repostería del horno ventilado, que ha contribuido a que crezca bien y a darle una consistencia ligera como una nube.
Para conservarla suave por más tiempo, he seguido un pequeño truco que os revelaré entre los consejos.
Esta versión es perfecta también para los más pequeños, no demasiado dulce y sin grasas pesadas, y puede ser la base ideal para rellenos ligeros o para disfrutarla al natural, simplemente con un espolvoreado de azúcar glas. Un dulce que huele a hogar y simplicidad, pero con algunos cuidados extra para quien quiere comer bien, sin renunciar al sabor.
Antes de pasar a la receta de la tarta Margarita sin mantequilla, esponjosa y ligera, te recomiendo echar un vistazo a otras recetas interesantes y a las F.A.Q., los consejos y las variaciones al final.
Y si no tienes el Bimby o careces de balanza, también encontrarás las versiones adaptadas.
LEE LOS CONSEJOS, LAS VARIACIONES Y LAS F.A.Q.
OTRAS RECETAS INTERESANTES QUE NO TE PUEDES PERDER:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 8 Porciones
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 3 huevos (medianos)
- 110 g azúcar granulada
- 90 ml aceite de arroz
- 100 ml leche de avena (o otra bebida vegetal o leche normal)
- 200 g harina tipo 1 (o 00)
- 1 sobrecito levadura en polvo para dulces
- cáscara de limón (bio)
- vainilla
- azúcar glas
Herramientas
- 1 Molde para tartas de 20 cm
- Batidora
- Rallador
Pasos
Introduce en el vaso el azúcar y la cáscara de limón: 10 seg. vel. 10.
Añade los huevos:
2 min. 37°C vel. 4 (si los huevos están fríos de la nevera) o 1 min. vel. 4 (si están a temperatura ambiente).
Vierte el aceite de arroz y la leche: 30 seg. vel. 4.
Añade la vainilla, la harina y la levadura: 40 seg. vel. 5, espatulando si es necesario.
Vierte la masa en el molde engrasado y enharinado y hornea en horno estático a 170°C durante 35-40 min. O con función repostería (depende del horno)
Haz la prueba del palillo. Fuera del horno, deja enfriar bien y luego desmolda y espolvorea con azúcar glas cuando esté completamente fría.
Procedimiento sin Bimby
Monta los huevos con el azúcar.
En un bol grande, rompe los huevos a temperatura ambiente y añade el azúcar. Monta con las varillas eléctricas durante al menos 5-6 minutos, hasta obtener una mezcla clara, hinchada y espumosa.
Añade los líquidos.
Vierte en hilo el aceite y la leche a temperatura ambiente, continuando montando a baja velocidad.
Une los polvos.
En un bol aparte, tamiza la harina junto con la levadura. Añádela poco a poco a la mezcla montada, mezclando suavemente de abajo hacia arriba con una espátula, para no desmontar la masa. Añade los aromas (cáscara de limón rallada y vainilla).
Vierte en el molde.
Forra el fondo del molde de 20 cm con papel de horno y engrasa ligeramente los bordes. Vierte la masa y nivela suavemente la superficie.
Cocción.
Cocina en horno precalentado a 160°C función repostería (o ventilado) durante unos 45 minutos. Haz la prueba del palillo antes de sacar.
Deja enfriar.
Una vez cocida, déjala enfriar en el molde durante 10-15 minutos, luego desmolda y transfiere a una rejilla. Una vez fría, espolvorea con azúcar glas.
Cantidades aproximadas en cucharas (si no tienes balanza)
Huevos enteros → 3 medianos (no convertibles en cucharas).
Azúcar → aproximadamente 7 cucharas llenas
(1 cuchara llena ≈ 15 g de azúcar granulada).
Harina tipo 1 → aproximadamente 9 cucharas llenas
(1 cuchara llena ≈ 15 g de harina).
Leche → aproximadamente 5 cucharas
(1 cuchara ≈ 12-15 ml).
Aceite de arroz u otro aceite ligero → aproximadamente 6 cucharas y media
(1 cuchara ≈ 14 ml).
Levadura para dulces → aproximadamente 2 cucharillas rasas
(1 sobre de 16 g = 2 cucharillas rasas abundantes).
Consejos:
Para una tarta aún más esponjosa: recién sacada del horno, cúbrela con un paño limpio y déjala templar. Este truco, usado también para los brioches, ayuda a retener la humedad interna.
Control de cocción: cada horno es diferente. Si usas la función ventilada repostería, vigila la tarta después de los primeros 35-40 minutos y haz siempre la prueba del palillo.
Molde ideal: un molde de 20 cm es perfecto para obtener una tarta alta y esponjosa. Si usas un molde más grande, quedará más baja y se cocinará antes.
Variantes y sustituciones:
Aceite: si te falta el aceite de arroz, puedes sustituirlo por aceite de maíz o de girasol. Alternativamente, también puede funcionar una mezcla de aceite de oliva suave y agua.
Harina: la harina tipo 1 aporta más estructura y un sabor rústico, pero puedes usar también harina 0 o mitad 00 y mitad integral para un efecto similar.
Azúcar: la dosis utilizada (110 g) ya está reducida, pero puedes sustituirla en parte con miel o azúcar de caña, teniendo en cuenta que cambiará la textura.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Se puede rellenar esta tarta?
Sí, cortándola en dos discos puedes rellenarla con mermelada, crema ligera o yogur griego endulzado. Es estable pero sigue siendo esponjosa.
¿Se puede congelar?
Sí, mejor en rebanadas individuales ya porcionadas. Envuélvelas en film transparente y luego ponlas en una bolsa de congelación. Cuando lo necesites, caliéntalas ligeramente en el microondas o déjalas descongelar a temperatura ambiente.
¿Cómo se conserva?
Se mantiene esponjosa durante 3 días bien cerrada en un contenedor hermético o debajo de una campana de vidrio. Si el ambiente es muy seco, mejor envolverla también en papel de horno. Para evitar que el azúcar glas sea absorbido dejando húmeda la superficie, recomiendo espolvorear con azúcar glas repelente al agua (como el que se usa para el pandoro).

