La frittata con cebollas, en este caso con cebollas de Tropea, es un plato muy sencillo de hacer, se necesitan pocos ingredientes y el resultado es un segundo plato o un entrante muy sabroso. Se puede comer caliente o fría, como prefieras.
Realmente se necesitan pocos ingredientes, las cebollas de Tropea, los huevos, sal, pimienta y un poco de aceite para cocinar la frittata. Se conserva bien por algunos días y es perfecta para cualquier ocasión. Veamos cómo se realiza y tal vez echa un vistazo también a la alternativa, la frittata de patatas y cebollas o la tortilla de patatas.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 5 Personas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g cebollas rojas de Tropea
- 4 huevos
- 4 cucharadas Grana Padano rallado (o Parmigiano Reggiano)
- al gusto sal y pimienta blanca molida
- 2 cucharadas aceite de oliva
Pasos
Limpia las cebollas de Tropea y conserva el tallo verde. Corta finamente la cebolla y el tallo.
Considera 100 de cebolla por cada huevo y 1 cucharada de queso rallado por persona.
En una sartén antiadherente pon el aceite y las cebollas y cocínalas lentamente con la tapa, a fuego muy bajo, durante unos 15 minutos, hasta que estén suaves y cremosas. Hay quienes desaconsejan agregar agua en esta fase, pero yo pongo unas cucharadas de agua si es necesario para continuar la cocción.
Mientras tanto bate los huevos en un bol, añade el queso rallado, sal y pimienta al gusto.
Cuando las cebollas estén cocidas, déjalas enfriar un poco y luego únelas a los huevos batidos mezclándolas bien.
Siempre en la misma sartén donde cocinaste las cebollas, ya ligeramente engrasada, pon 2 cucharadas de aceite de oliva, caliéntalo y luego vierte dentro la mezcla de huevos y cebollas.
Pon la tapa a la sartén y deja cocinar la frittata a fuego medio bajo durante unos 15 minutos, hasta que esté firme y lista para darle la vuelta al otro lado.
Termina la cocción de la frittata también por el otro lado, 3 minutos son más que suficientes, apaga el fuego y colócala en el plato de servir.
Sírvela caliente o fría, cortada en cuñas o en pequeños trozos, como segundo plato o entrante.

