El tori no karaage es el famoso pollo frito japonés, sabroso y delicioso, jugoso por dentro y crujiente por fuera. En Japón están obsesionados y se vuelven locos por este pollo frito, que se encuentra por todas partes ya listo en las tiendas, y se prepara a menudo en casa.
La base del tori no karaage es el muslo y/o el contramuslo del pollo, que se marina primero en una salsa compuesta por huevo, salsa de soja, sake, ajo y jengibre, luego se agrega la fécula de patata para crear el rebozado y finalmente se fríe el pollo hasta dorarlo. Una delicia de sabor y crujiente única, el mejor que he hecho.
En esta sencilla receta os enseñaré a preparar la marinada, freír y disfrutar del pollo frito japonés que podréis servir caliente con una salsita de limón o mayonesa, pero que también será excelente para una cena fría.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Japonés
Ingredientes
- 4 contramuslos de pollo, con piel, crudo (o 2 muslos + 2 contramuslos)
- 15 ml salsa de soja
- 25 ml sake (o vino blanco seco)
- 5 ml aceite de sésamo (o aceite de girasol)
- 1 huevo (entero)
- 1 pizca azúcar
- 2 cm. raíz de jengibre fresca
- 1 diente ajo
- c.s. sal y pimienta
- 70 g fécula de patata
- c.s. aceite de semillas de girasol (para freír)
Pasos
Sin quitar la piel (pero si preferís, podéis quitarla), deshuesad los contramuslos de pollo. No tiréis los huesos del pollo, guardadlos para preparar el caldo para cualquier sopa, o congeladlos.
Cortad primero el contramuslo por la mitad y luego cortad 4-5 bocaditos de pollo de cada pieza, preferiblemente todos del mismo tamaño, para que se frían todos al mismo tiempo.
Poned todos los trozos de pollo en un bol y añadid el huevo, la salsa de soja, el sake o el vino blanco, la pizca de azúcar, el aceite de sésamo o el aceite de girasol, el diente de ajo picado, la raíz de jengibre fresca rallada, añadid una pizca de sal y una pizca de pimienta molida.
Mezclad bien todos los ingredientes, cubrid el bol con film transparente y dejad marinar el pollo durante 2-3 horas en la nevera. Podéis prepararlo también el día anterior.
Pasado el tiempo de marinada, sacad el pollo marinado de la nevera y dejadlo volver a temperatura ambiente.
Añadid, siempre en el bol, la fécula de patata y mezclad todo para que el almidón se integre bien con los jugos de la marinada.
Preparad la sartén con el aceite para freír el pollo. Cuando esté caliente al punto justo, sacad del bol 4-5 trozos de pollo por vez y freídlos durante 5 minutos.
Estarán dorados y saldrán a flote, es el tiempo justo para cocinarlos, formar una capa supercrujiente y mantener el pollo jugoso por dentro. A medida que estén listos, escurridlos sobre un trozo de papel absorbente. Servidlos espolvoreándolos con cáscara de limón rallada.

