El douhua con jarabe de jengibre es un delicado pudin de tofu, extra suave y sedoso, a base de leche de soja, y se sirve como postre ligero en la cocina asiática. Su nombre es la abreviatura de dou fu hua, que en chino significa flor de tofu y la versión que prefiero es frío con el jarabe de jengibre, pero también me encanta caliente en la sopa de miso.
El douhua se hace con leche de soja fresca y para coagular se pueden usar dos métodos apreciados. El mejor es con GDL (glucono delta-lactona), pero es difícil de encontrar en Italia, o con el método más popular en Asia, el Gypsum o yeso (calcium sulphate), fácilmente adquirible en Amazon.
En este post quiero compartir la manera más sencilla de realizar el douhua empezando desde la leche de soja hecha en casa. La mejor leche de soja para hacer este delicioso pudin es la fresca autoproducida y la receta que vamos a preparar es adecuada para el uso que le daremos.
Notarán en la receta que el remojo de los frijoles de soja se reduce a 4-6 horas máximo, tiempo ideal para hacer el tofu sedoso (silken tofu) o compacto, mientras que para producir simple leche para beber 10-12 horas como de costumbre. Una vez preparado el douhua, lo podrán conservar en el frigorífico por 3-4 días. Con este método habrán realizado el silken tofu que servirán como postre con el jarabe de jengibre, pero también podrán usarlo en sopas de miso u otras recetas saladas.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Estufa
- Cocina: Asiática
Ingredientes
- 200 g soja seca (amarilla, preferiblemente Bio)
- 1600 ml agua (pura, no del grifo)
- 1 l leche de soja (fresca, autoproducida)
- 4 g calcium sulphate (en polvo)
- 4 g almidón de maíz
- 30 ml agua (caliente)
- c.s. jarabe de jengibre
Pasos
Pongan los frijoles de soja secos en remojo con agua fría durante un máximo de 4 a 6 horas. Luego escúrranlos, enjuáguenlos bajo agua corriente y bátanlos junto con el agua, hasta que se conviertan en un puré. Batan en dos veces durante 2 minutos, es decir, la mitad de la dosis de soja y la mitad de la dosis de agua, luego únanlo todo.
Viertan el puré de soja en una olla grande donde todo quede a tres cuartos o a la mitad del borde, luego con un colador eliminen cuidadosamente la espuma en la superficie y comiencen a cocinar a fuego medio/alto mezclando de vez en cuando con una espátula para que la soja no se pegue.
Tardará unos 25 minutos antes de que llegue a ebullición. En este punto, cuando la leche comience a hervir, bajen el fuego y déjenla cocinar durante 10 minutos siempre mezclando. Al final de la cocción, la leche será dulce y tendrá un buen sabor, apaguen el fuego y déjenla enfriar o entibiar antes de filtrarla.
Ahora filtren y luego expriman bien la mezcla con un paño de muselina previamente humedecido, para separar la leche del okara (los restos sólidos de los frijoles de soja, que podrán reutilizar en varias recetas como, por ejemplo, galletas con chispas de chocolate y almendras). Hagan un paquetito con la gasa y ordeñen la leche exprimiéndola enérgicamente con las manos, hasta la última gota. Pesenla y habrán obtenido alrededor de 1 litro de leche para preparar el douhua.
Viertan la leche de soja fresca, autoproducida, en una olla a fuego bajo, y con la ayuda de un termómetro de cocina esperen que alcance la temperatura de 90º.
Mientras tanto preparen un bol que contenga cómodamente el litro de leche y pongan dentro las dosis cuidadosamente pesadas de calcium sulphate y almidón de maíz, agreguen el agua caliente y mezclen bien la mezcla. Preparad también una jarra con pico que les servirá para verter la leche sobre el coagulante, haremos una mezcla directa.
Cuando la leche haya alcanzado la temperatura apaguen el fuego, eliminen la capa de nata en superficie y viértanla inmediatamente en la jarra. Ahora deben ser rápidos: agiten primero la mezcla de calcio y almidón en el bol, y desde una altura de 30 cm viertan en hilo, todo de una vez, la leche hirviendo. Eliminad delicadamente las posibles burbujas en la superficie de la leche, cubran el recipiente con un paño de algodón, para absorber la condensación de agua, y ciérrenlo con una tapa. Sin tocar ni mover el bol, dejen coagular por un mínimo de 20 minutos, hasta que el pudin se cuaje y se entibie.
Toquen la superficie y verifiquen que esté sólido, la consistencia deberá ser gelatinosa y compacta, a este punto colóquenlo en el frigorífico para enfriarlo, pero también se puede utilizar inmediatamente a temperatura ambiente o caliente.
Con una cuchara grande tomen de la superficie pequeñas porciones de pudin, sin hundir, y colóquenlas en un cuenco. Viértanle encima 2 cucharadas de jarabe de jengibre (ver la receta).
Se puede preparar también con una simple espolvoreada de azúcar moreno, o bien vertiéndole encima leche de coco… ¡buen desayuno o merienda o postre sano y natural!

