Los garganelli caseros, son un tipo de pasta al huevo (rayada) obtenida doblando pequeños cuadraditos de pasta, reconocidos como producto típico de la región Emilia-Romaña. La apariencia es similar a las ‘penne’, con la diferencia de que el punto de superposición de los dos bordes de pasta del garganello tiene una consistencia diferente.
Para dar forma a los garganelli basta con enrollar el rombo de pasta al huevo en un palito de madera adecuado y luego hacerlos girar en una pequeña tabla rayada llamada peine o rizador de ñoquis, para conferir al pasta la característica rayadura.
Los garganelli caseros, al estilo Emiliano, tienen en la masa el parmesano rallado y un toque de nuez moscada, y son excelentes y sabrosos para cocinar también en caldo, además de hacerlos en blanco con una deliciosa crema de nata fresca y speck.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 4 Personas
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 300 g harina
- 3 huevos
- 2 cucharadas parmesano rallado
- 1 pizca nuez moscada
- 1 cucharada aceite de oliva
- 2 cucharadas agua
Pasos
Dispón la harina en una tabla en forma de volcán, o en un bol grande y añade en el centro los huevos, el parmesano, la nuez moscada y el aceite. A gusto, se puede añadir una pizca de sal.
Amasa los ingredientes y trabaja hasta obtener una masa lisa y elástica. Si es necesario, añade 2-3 cucharadas de agua a la masa, luego forma un bloque, envuélvelo en film transparente y déjalo reposar durante al menos media hora.
Con el rodillo, o con la ayuda de la máquina de pasta manual, estira la masa bastante fina. Corta cuadrados de 3 o 4 cm de ancho.
Coloca el rombo de pasta sobre el peine y enróllalo con el palito de madera.
Con un movimiento giratorio y una ligera presión, cierra el garganello. De esta manera obtendrás la típica rayadura.
Levanta el palito del peine y desliza el garganello. Deja que los garganelli se sequen en una bandeja enharinada cubierta con un paño limpio, hasta el momento de su uso.

