Son un aperitivo diferente de lo habitual, los mejillones fritos desaparecerán rápidamente uno tras otro. Fáciles y rápidos de preparar, serán un plato de mar delicioso para presentar solos o junto a otros pescados, como por ejemplo los salmonetes fritos dorados.
La masa que envuelve los mejillones fritos es muy sabrosa, crujiente por fuera y suave por dentro, y podréis usarla también para freír algunas verduras de acompañamiento, como por ejemplo pequeños tomates cherry o calabacines. Son un aperitivo o un segundo plato, a pesar de la fritura, ligero y delicado.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 250 g mejillones (limpios, lavados y sin cáscara)
- 100 g harina
- 100 g sémola de trigo duro remolida
- 150 ml agua
- 1 huevo
- 1/2 cucharadita sal
- cáscara de limón (rallada)
- c.n. pimienta, pimentón dulce, ajo en polvo, perejil picado
- aceite de semillas de girasol (o de maíz, para freír)
Pasos
Lavad y limpiad los mejillones, ponedlos en una olla grande con tapa y haced que se abran a fuego vivo, tardarán unos minutos.
Quitad las cáscaras de los mejillones uno a uno, escurridlos bien y dejadlos a un lado.
En un bol poned las dos harinas, la cáscara de limón rallada, la sal, unos pizcos de pimentón, un poco de ajo en polvo, la pimienta molida y el perejil picado finamente.
Añadid el agua y el huevo y mezclad bien la masa.
En un cazo para freír poned el aceite y calentadlo.
Sumergid en la masa 5-6 mejillones a la vez, luego con una cucharita coged uno a uno y freídlos durante pocos minutos en el aceite caliente, el tiempo necesario para que se doren ligeramente.
Servid los mejillones fritos calientes con un chorro de zumo de limón.

