La crema de ricotta al café es un postre muy sencillo de hacer y es apreciado por todos por su delicadeza. Con pocos ingredientes y sin cocción, se puede preparar y servir en copitas al final de la comida, o para una merienda dulce entre amigos.
Recuerdo que lo hacía mi abuela, en pocos minutos, batiendo a mano la ricotta con el polvo de café molido y unas cucharadas de azúcar, luego lo servía simplemente en vasitos de café. Mi receta es similar a la suya y adaptada un poco a los tiempos modernos, pero el placer de la crema de ricotta al café sigue siendo el mismo. Como alternativa, para un postre de cuchara, está la crema pastelera que se puede servir en copitas adornada con fruta fresca, también para probar.
Las cantidades de la receta son para 2 personas, pero se pueden duplicar si necesitas preparar más porciones.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 2Personas
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 200 g ricotta
- 50 g leche condensada
- 25 g café (fuerte)
- 1 cucharadita marsala
- q.b. chocolate negro (para decorar)
Pasos
El primer consejo para obtener una crema perfecta es usar la ricotta de vaca seca, el tipo menos cremoso. Si es necesario, antes de usarla, ponla a escurrir en un colador para eliminar el exceso de suero. Después, prepara los ingredientes, en lugar de azúcar utilizarás leche condensada que ya está azucarada y hará que la crema de ricotta al café sea aterciopelada.
En una batidora coloca la ricotta, la leche condensada, el café fuerte, el marsala y bate a máxima velocidad hasta obtener una crema lisa y homogénea.
Sirve la crema de ricotta al café en una copita y adorna la porción con unos rizos de chocolate negro, una galletita o un pequeño merengue.
Se conserva en el frigorífico durante 2 días y está buena tanto a temperatura ambiente como fría.

