COSTILLAS DE CERDO AL VINO TINTO

en

Las costillas de cerdo al vino tinto son un plato especial y sabroso, pero al mismo tiempo fácil de preparar.
La cocción lenta en vino tinto le da a la carne una ternura exquisita y las hierbas aromáticas le dan un sabor apetitoso. Prueba también las albóndigas fritas suaves y jugosas .

En la base de esta receta estará una buena carne de cerdo y un buen vino tinto robusto, los ingredientes ganadores para hacer unas costillas de cerdo al vino tinto excepcionales y obtener un segundo plato para presentar en cualquier ocasión.

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Medio
  • Porciones: 4 Personas
  • Métodos de Cocción: Fogón
  • Cocina: Italiana

Ingredientes

  • 1 kg costillas de cerdo
  • 500 ml vino tinto
  • 2 cucharadas concentrado de tomate
  • 2 dientes ajo
  • 1 ramita romero
  • Algunas hojas salvia
  • c.s. pimienta negra en grano
  • c.s. aceite de oliva

Pasos

  • 1 – Para la cocción de las costillas de cerdo, os recomiendo una cazuela de barro, pero si no la tenéis, cualquier otra cazuela irá bien. Aseguraos de tener un buen vino tinto robusto, preferiblemente de los toscanos.

    2 – Preparad las costillas, cortándolas a lo largo de la parte carnosa. Poned un hilo de aceite de oliva en la cazuela y los dientes de ajo que dejaréis dorar y luego colocad las costillas dentro.

    3 – Dorad la carne a fuego vivo por ambos lados. Luego verted el vino tinto hasta la mitad de la altura de las costillas.

    4 – Añadid el concentrado de tomate, el romero, la salvia, la pimienta en grano, un puñado de sal fina y colocad la tapa.

    5 – Dejad cocinar la carne a fuego bajo durante al menos 2 horas, o un poco menos, girándola de vez en cuando.
    Obtendréis una delicada salsita espesa que serviréis en el plato junto con las costillas.

    6 – Al finalizar la cocción la carne estará muy tierna y jugosa y la podréis acompañar con una polenta con setas, o una crema de alubias blancas, o simplemente con unas patatas al horno.

Imagen del autor

melogranierose

Recetas para hacer felices a todos en la mesa, sea cual sea su filosofía alimentaria.

Leer el blog