La cheesecake salada sin cocción, con cebollino y atún es un plato original y delicioso para servir como aperitivo o entrante, para cenas con amigos o para un almuerzo especial. No necesita cocción y es muy fácil de preparar, encima de una base salada y crujiente hay un queso fresco condimentado con cebollino y finalmente decorado con atún, tomates y aceitunas.
La cheesecake salada sin cocción se puede decorar con lo que más te guste, como por ejemplo rodajas de salmón ahumado con limón y pimienta rosa, o finas lonchas de mortadela y crujientes pistachos… da rienda suelta a tu imaginación. Y sírvela con otros entrantes deliciosos como las aceitunas fritas rellenas de atún.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: Para un molde de 18 o 20 cm
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 200 g galletas saladas
- 150 mantequilla
- 500 g queso fresco para untar
- 50 g queso parmesano rallado (o grana padano)
- 3 hojas gelatina
- 2 cucharadas cebollino
- al gusto pimienta
- 1 atún en aceite
- 1 tomates
- al gusto aceitunas verdes (deshuesadas)
Preparación
Tritura las galletas saladas finamente, luego añade la mantequilla derretida e integra bien la mezcla. Coloca una hoja de papel de horno en la base del molde desmontable, vierte la mezcla y compacta bien en el fondo. Déjalo reposar en la nevera al menos 20 minutos.
Pon la gelatina en remojo en medio vaso de agua fría. Mientras tanto, prepara la crema con el queso para untar, el queso rallado, el cebollino y una pizca de pimienta negra molida. Escurre la gelatina y con 4 cucharadas de agua disuélvela en un cazo al fuego, finalmente viértela en la crema de queso y mezcla bien.
Vierte la crema de queso en el molde, nivélala bien en la superficie y vuelve a poner todo en la nevera para que se solidifique. Tomará al menos 2 horas para que se endurezca, por lo que prepara esta deliciosa tarta salada con un poco de antelación.
Pasado el tiempo en la nevera, abre el molde, levanta la cheesecake con la hoja de papel de horno, que eliminarás, y colócala en el plato de servir. Decórala con imaginación, tomates frescos, atún escurrido en aceite de oliva, aceitunas verdes y cebollino fresco.

