El migliaccio es un dulce a base de sémola y ricotta típico de la ciudad napolitana que,
junto a chiacchiere y sanguinaccio no puede faltar en el periodo en que se celebra el Carnaval.
Los orígenes de este dulce son muy antiguos y la receta original incluía entre sus ingredientes el mijo (de ahí el nombre) y la sangre de cerdo, este último prohibido por la Iglesia Católica. Con el tiempo, la receta ha sufrido muchas variaciones hasta llegar a la que conocemos hoy, que da como resultado un dulce de consistencia compacta y suave, y de aroma cítrico o de azahar, dependiendo de las variantes.
Se prepara fácilmente cociendo primero la sémola en leche hasta formar una polenta que, una vez fría, se añade a la crema de huevos, azúcar y ricotta de vaca.
Para los más golosos, aquí en el blog también encontraréis el migliaccio salado, enriquecido con embutidos y quesos.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego…cocinAMOS y comemos!!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 8
- Métodos de Cocción: Horno, Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Carnaval
Ingredientes
- 800 ml leche
- 220 g azúcar
- 1 cucharadita sal fina
- Media cáscara de naranja
- Media cáscara de limón
- 1 cucharadita extracto de vainilla
- 40 g mantequilla
- 250 g sémola
- 300 g ricotta de vaca
- 4 huevos
- 1 vasito licor de limón
- c.s. azúcar glas (para la superficie)
Herramientas
- 1 Cacerola
- 1 Batidor de mano
- 1 Báscula de cocina
- 1 Cucharilla
- 1 Vasito
- 1 Bol
- 1 Batidora eléctrica
- 1 Molde desmoldable de 26 cm
- 1 Papel de horno
Pasos
Preparar el migliaccio es muy sencillo y rápido y, para obtener un excelente resultado, solo necesitaréis tener dos precauciones: escurrir bien la ricotta y proceder primero con la cocción de la sémola, que deberá enfriarse antes de ser añadida a la mezcla de huevos y ricotta.
Entonces, en una cacerola vertéis la leche, el azúcar, la mantequilla, una pizca de sal y aromatizáis todo con las cáscaras de naranja y limón y una cucharadita de extracto de vainilla.
Cuando la leche comience a hervir a fuego lento, eliminad las cáscaras de los cítricos, verted la sémola en forma de lluvia y dejadla cocer durante unos 4-5 minutos a fuego bajo. Remover con un batidor para evitar la formación de grumos. Una vez listo, transferid la sémola a un recipiente, cubrid con film en contacto y dejad enfriar.
Mientras tanto, dedicad tiempo a la crema de ricotta.
En un bol recoged los huevos y la ricotta escurrida (mejor aún si también la pasáis por un tamiz) y, con la ayuda de las batidoras eléctricas, montad los ingredientes hasta obtener una mezcla lisa y homogénea a la que añadir un vasito de licor de limón.
Finalmente, añadid la sémola ya fría y continuad mezclando con las batidoras eléctricas hasta que esté completamente incorporada a la crema de ricotta.
Verted la mezcla en un molde desmontable con el fondo cubierto de papel de horno, nivelad la superficie y finalmente coced, en horno estático precalentado, a 190°C durante aproximadamente 1 hora.
La superficie deberá resultar dorada y el interior ligeramente húmedo.
Una vez sacado del horno, dejad templar el migliaccio antes de espolvorear la superficie con azúcar glas y servirlo 😉.

