Si me preguntasen cuál es el postre al que no podría renunciar nunca, no tendría dudas: la Tarta de Merengue clásica. Para mí no es solo un postre, sino que es la tarta de mi cumpleaños, la que elijo cada año para celebrar y que siempre me saca una sonrisa con el primer bocado.
Imaginad el contraste perfecto entre la ligereza crujiente del merengue artesanal y la suavidad envolvente de la nata montada: una combinación simple, pero absolutamente irresistible.
Muchos piensan que prepararla en casa es complicado, pero os aseguro que con los tiempos adecuados y algunos pequeños trucos, obtendréis un resultado digno de pastelería.
En este post he querido recoger todos mis secretos para un éxito impecable, desde la cocción lenta del merengue hasta el montaje final.
Ya sea para una ocasión especial o simplemente para daros un capricho, seguid mi guía paso a paso y dejad que os conquiste su dulzura. ¿Estáis listos para prepararla conmigo?
¡Hasta pronto con la próxima receta, Ana Amalia!
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 10 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes tarta de merengue
- 6 claras de huevo
- 180 g azúcar granulado
- 180 g azúcar glas
- 400 g nata fresca líquida
- 60 g azúcar glas
Herramientas
- 1 Amasadora
- 1 Anillo desmontable de 18 cm
- 2 Cuencos
Preparación tarta de merengue
Para obtener un merengue brillante y estable, seguid con atención el orden de incorporación de los azúcares.
. Comenzad vertiendo las claras en la amasadora (o en un cuenco si usáis batidora eléctrica) junto con 80 g de azúcar granulado.
. Montad a máxima velocidad: necesitaréis unos 2 minutos con la amasadora o hasta 8 minutos con las varillas eléctricas.
. Añadid gradualmente el restante azúcar granulado continuando a montar hasta que la mezcla esté brillante y a punto de nieve firme.
. Finalmente, incorporad el azúcar glas (reservando un par de cucharadas) mezclando a baja velocidad para no desmontar la mezcla.
. Precalentad el horno estático a 120°C. Mientras tanto, transferid el merengue a una manga pastelera.
. En un papel de hornear, dibujad dos círculos de 18 cm de diámetro. Comenzando desde el centro, cread discos en espiral con el merengue, asegurándoos de que no queden espacios vacíos y manteniendo una altura de aproximadamente 2 cm.
. Con el merengue restante, cread pequeñas merenguitas o picos en la bandeja: serán perfectos para la decoración final.
. Hornead y bajad inmediatamente la temperatura a 100°C. Dejad secar durante 2 horas.
. El toque final: Durante los últimos 20 minutos, insertad una bolita de aluminio entre la puerta y el horno para que salga la humedad.
. Apagad el horno y dejad reposar los merengues dentro con la puerta entreabierta durante al menos 12 horas (lo ideal es prepararlos por la noche para la mañana siguiente).Una vez que las bases estén perfectamente secas y frías, podéis proceder con el corazón del dulce.
. Preparad la crema: Montad a punto de nieve firme la nata fresca líquida con el azúcar glas restante. Guardadla en la nevera hasta el momento de utilizarla.
. Componed el dulce: Colocad el primer disco de merengue dentro de un anillo de metal desmontable. Rellenad con una capa generosa de nata montada, nivelando bien con una espátula.
. El reposo: Cubrid con el segundo disco de merengue y guardad en el congelador durante 3 o 4 horas para que la estructura se solidifique.
. Sacad la tarta del congelador y retirad delicadamente el anillo de metal.
. Cubrid los bordes y la superficie con una capa fina de nata montada.. Desmenuzad groseramente los pequeños merengues y usadlos para cubrir los lados de la tarta.
. Completad la superficie con copetes de nata y los merenguitos enteros restantes para un look elegante y artesanal.
Consejos para un éxito perfecto
Para conseguir una merengada impecable, es importante prestar atención a algunos pequeños detalles:
Limpieza de los utensilios: Aseguraos de que el cuenco y las varillas estén perfectamente limpios y libres de restos de grasa, de lo contrario las claras no montarán correctamente.
Temperatura de las claras: Utilizad claras a temperatura ambiente; incorporan aire mucho más fácilmente que las frías de la nevera.
El secreto contra la humedad: Si queréis que el merengue permanezca crujiente por más tiempo en contacto con la nata, podéis pincelar la superficie interna de los discos con manteca de cacao derretida o chocolate blanco derretido antes de rellenar. Esto creará un «efecto aislante».
Cómo conservar la Tarta de Merengue
La merengada es un dulce que teme la humedad, por lo que debe manejarse con cuidado:
En congelador: La mejor manera de conservarla es en el congelador. Gracias a la estructura del merengue y la nata, la tarta nunca se congela completamente y puede servirse casi de inmediato. Se conserva bien durante 10-15 días en un recipiente hermético o bajo una campana para tartas.
En frigorífico: Si preferís una textura más suave, podéis mantenerla en la nevera, pero consumidla en 24 horas. Más allá de este tiempo, el merengue empezará a absorber la humedad de la nata, perdiendo su típica nota crujiente.
Consejo de servicio: Sacad la tarta del congelador unos 10-15 minutos antes de servirla, para que la nata alcance la cremosidad ideal.
Variantes deliciosas
Puedes personalizar tu merengada a partir de la receta base:
Merengada de Chocolate: Añadid gotas de chocolate negro o chocolate troceado groseramente dentro de la nata montada durante el montaje.
Merengada de Frutos Rojos: Alterna la capa de nata con frambuesas frescas o arándanos. La acidez de los frutos equilibra perfectamente la dulzura del merengue.
Merengada de Caramelo: Distribuid caramelo salado en hilo sobre la primera capa de nata antes de cerrar con el segundo disco de merengue para un contraste de sabores sorprendente.
Tarta de merengue clásica, Otras recetas
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FAQ (Preguntas y Respuestas) para la Tarta de meringue
¿Por qué mis merengues se volvieron amarillos o oscuros?
Si el merengue se oscurece, significa que la temperatura del horno era demasiado alta o que el termostato no es preciso. El merengue no debe cocinarse, sino «secarse». Si ves que se colorea demasiado rápido, baja el horno a 80-90°C y prolonga ligeramente el tiempo de permanencia.
¿Puedo preparar los discos de merengue con mucha anticipación?
¡Absolutamente sí! Los merengues, si están bien secos, se conservan perfectamente durante 1-2 semanas. Lo importante es cerrarlos en un recipiente hermético o en una caja de lata y mantenerlos en un lugar fresco y seco, lejos de la humedad de la cocina.
¿Qué puedo hacer si la nata no monta bien?
Para una nata montada perfecta, tanto la nata como el cuenco (y las varillas) deben estar muy frías de la nevera. Si la nata es vegetal monta más fácilmente, pero para un sabor auténtico te recomiendo siempre la nata fresca líquida, ten cuidado de no trabajarla demasiado para evitar que se convierta en mantequilla.
¿Por qué el merengue se desmorona cuando corto la tarta?
Es completamente normal, ¡es parte del encanto de este dulce! Sin embargo, para un corte más limpio, utiliza un cuchillo de hoja lisa (no dentada) y calienta ligeramente la hoja bajo el agua caliente, secándola bien antes de cortar.
¿Puedo usar las claras pasteurizadas en brick?
Sí, puedes usarlas, pero ten en cuenta que las claras frescas tienden a tener una estructura más estable y a montar con más volumen. Si usas las pasteurizadas, asegurate de que estén a temperatura ambiente y añade una pizca de cremor tártaro para ayudar a su estabilidad.

