Durante años, mientras vivía en casa de mi madre y antes de sumergirme completamente en el mundo de la gastronomía, comía los bucatini all’amatriciana equivocada convencida de que este plato se preparaba empezando por un sofrito de cebolla y panceta al que se añadía tomate tanto pelado como triturado y que, con esta salsa, solo se podían condimentar los bucatini.
Con el tiempo, especialmente después de mudarme a Roma, aprendí que la verdadera amatriciana se prepara dorando el guanciale, y no la panceta, en su propia grasa y sobre todo sin la presencia de cebolla. Además, aprendí que, como formato de pasta, no se utilizan exclusivamente los bucatini, sino que también son perfectos los rigatoni, las mezze maniche, etc.
Sin duda, la amatriciana original es buenísima y siempre la como con gusto cuando estoy almorzando en una fraschetta de los Castelli Romani o en una trattoria del centro de Roma, sin embargo, cuando estoy en casa y tengo ganas de amatriciana, siempre preparo la versión «equivocada» rigurosamente con bucatini y en un instante vuelvo a ser joven😜, cuando aún vivía en casa con mi madre.
En cualquier caso, ya sea original o equivocada, la amatriciana es siempre buenísima, especialmente si se consume en compañía y acompañada de una buena copa de vino tinto.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego…cocinAMOS y comAMOS!!
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- Porciones: 6
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1 cebolla dorada (mediana)
- 150 g panceta (tesa)
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- 400 g tomates pelados
- 700 g puré de tomate
- c.s. sal
- 500 g bucatini
- c.s. pecorino (o parmesano)
- Alguna hoja albahaca
Herramientas
- 1 Báscula de cocina
- 1 Cuchillo
- 1 Cacerola
- 1 Olla
- 1 Colador
Pasos
Para preparar los bucatini all’amatriciana equivocada, comienza con el sofrito de cebolla y panceta.
Pela, lava y corta en rodajas finas la cebolla, luego elimina la corteza de la panceta y córtala en tiras.
En una cacerola calienta un poco de aceite y deja que se sofría la cebolla y la panceta.
Mientras tanto, aplasta con las manos (o con un colador, si prefieres) los tomates pelados, añádelos a la cacerola con el sofrito y deja cocinar durante 5-10 minutos.
En este punto, añade también el puré, la sal y continúa la cocción durante unos 20 minutos más, hasta que la salsa se haya reducido.
Finalmente, pon a hervir abundante agua con sal y cocina los bucatini, dejándolos un minuto menos que las indicaciones del paquete. Una vez cocidos, escúrrelos y transfiérelos a la cacerola con la salsa para terminar la cocción y mézclalos con abundante queso rallado y, para una nota de color y frescura, añade también algunas hojas de albahaca.
No te queda más que emplatar y llevar a la mesa… y no te olvides de hacer la «scarpetta» 😉.

