Rosquillas de Ricotta y Chocolate: La Receta Super suave al Horno para Carnaval
Al hablar de rosquillas, inmediatamente pensamos en la alegría del Carnaval. Aunque la tradición a menudo nos lleva a lo frito, la tendencia premia la ligereza: por eso hoy te propongo unas rosquillas suaves de ricotta cocidas al horno. Una nube de dulzura ideal para quienes aman los sabores genuinos sin renunciar a la línea.
¿Por qué la Ricotta hace las Rosquillas tan suaves?
El secreto de esta receta reside en la masa. La ricotta sustituye gran parte de las grasas saturadas, garantizando una consistencia húmeda y aireada que dura mucho tiempo.
Aroma y Delicia: La combinación con las gotas de chocolate crea un contraste irresistible, haciéndolas perfectas para un desayuno energético o una merienda saludable para toda la familia.
Versatilidad Gourmet: ¿Quieres hacerlas paradisíacas? Una vez horneadas, decora la superficie con chocolate negro fundido o córtalas por la mitad para rellenarlas con tu crema para untar favorita.
El Dulce «Salva-Tiempo» para toda la Familia
Estas rosquillas son fáciles y rápidas de preparar. Al ser horneadas, no requieren manejar aceite caliente, haciéndolas una opción más saludable pero igualmente sorprendente. ¡Pruébalas, le encantarán a toda la familia!
Si eres de los que prefieren preparar en casa los productos de panadería para el desayuno, echa un vistazo también a estas otras deliciosas propuestas:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 4 Horas
- Tiempo de preparación: 45 Minutos
- Porciones: 15 rosquillas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones, Carnaval
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso yo en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyarme a mí y a mi trabajo, mientras que a ti no te costará nada extra.
- 250 g harina Manitoba
- 200 g harina 00
- 50 g harina tipo 1
- 200 g ricotta de oveja
- 120 g azúcar de caña
- 110 g leche (tibia)
- 7 g levadura de cerveza deshidratada (o 12 g de levadura fresca)
- 60 g gotas de chocolate negro
- c.s. ralladura de limón (sin tratar)
- 1 pizca sal
- c.s. azúcar glas
Herramientas
- 1 Bol
- 1 Bol pequeño
- 1 Tenedor
- 1 Cucharón
- 1 Cortapasta
- 1 Paño
- 1 Rodillo
- 1 Cortapastas
- 1 Molde
- 1 Bandeja de horno
- 1 Papel de horno
Pasos
Comienza disolviendo en un bol pequeño la levadura seca en la leche tibia. Mezcla y deja actuar 10 minutos o sigue las instrucciones del sobre de tu levadura.
Aparte, en un bol más grande, mezcla las harinas tamizadas, haz un hueco en el centro y bate los huevos a temperatura ambiente junto con una pizca de sal.
Con un tenedor, bate los huevos con un poco de harina, luego agrega también la ricotta bien escurrida y tamizada, la ralladura de limón y el azúcar.
Mezcla con un cucharón los ingredientes y finalmente añade la levadura disuelta y activada en la leche.
Amasa enérgicamente durante unos minutos, luego transfiere la masa a la mesa de trabajo con la harina aún no del todo absorbida, extiende el panecillo y añade poco a poco las gotas de chocolate, doblando y extendiendo nuevamente, con la ayuda de un cortapasta.
Continúa amasando durante unos 10 minutos, añadiendo un poco de harina a la mesa de trabajo si es necesario, hasta obtener un panecillo homogéneo y compacto.
Colócalo en su propio bol aún enharinado y cúbrelo con un paño seco y limpio. Deja fermentar dentro del horno apagado con la luz encendida hasta que duplique su volumen. Esto llevará aproximadamente 2 horas.
Transcurrido este tiempo, transfiere nuevamente la masa a la mesa de trabajo enharinada, extiéndela ligeramente con las manos y luego estírala con el rodillo hasta formar un disco de aproximadamente 1 cm de grosor.
Corta las rosquillas utilizando un cortapastas con un diámetro de 9 cm.
Procede a hacer un agujero en el centro de cada rosquilla, utilizando una boquilla de pastelería de 3 cm o un molde para galletas de ese diámetro. Amasa nuevamente los restos sobrantes, deja fermentar unos minutos el panecillo obtenido antes de volver a estirarlo con el rodillo y finalmente corta más rosquillas hasta agotar la masa.
Forra una bandeja de horno con papel pergamino y coloca las rosquillas ligeramente separadas unas de otras. Deja fermentar cubiertas con un paño hasta que dupliquen su tamaño en un ambiente templado: esto llevará aproximadamente otras 2 horas.
Hornea las rosquillas en horno precalentado a 180°C estático o 170°C ventilado durante aproximadamente 15/20 minutos. Retira del horno y espolvorea con azúcar glas al gusto.
Y voilà… ¡Tus rosquillas de ricotta y gotas de chocolate al horno están listas para ser disfrutadas!
¡Buen Provecho de La Cocina de FeFé!
Conservación
👉Las rosquillas de ricotta y gotas de chocolate son suaves y crujientes el primer día, por lo que recomiendo consumirlas recién salidas del horno, ya que con el paso de las horas, aunque bien conservadas en recipientes o bolsas selladas, pierden bastante, ¡pero no hay problema! Disfruta de las primeras rosquillas, luego puedes decidir congelar las restantes y sacarlas del congelador cuando las necesites. Para regenerarlas de la mejor manera, pásalas unos segundos por el microondas o 2 minutos en horno caliente: volverán a estar suaves como recién salidas del horno. Consérvalas en un recipiente de vidrio para preservar su humedad.
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣 Para hacer estas rosquillas aún más digeribles, puedes proceder con una fermentación más larga, trabajando la masa la noche anterior para luego dejar el panecillo en el frigorífico toda la noche y realizar el estirado al día siguiente. Si quieres tenerlas siempre frescas, también puedes optar por reducir las cantidades a la mitad y obtener unas 7.
🟣Puedes realizar una versión de cacao, sustituyendo 50 g de harina tipo 1, o hacer las rosquillas aún más deliciosas, decorándolas con un cobertura de chocolate negro fundido.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿Puedo usar ricotta sin lactosa?
Absolutamente sí. La ricotta sin lactosa mantiene las mismas propiedades estructurales en la masa, garantizando la misma suavidad y haciendo el dulce accesible a todos.

