Ahora que hemos dejado atrás las fiestas navideñas, mi propósito es hacer un poco de dieta o al menos cocinar platos más saludables y detox. Precisamente en virtud de estas buenas intenciones, he preparado estos medallones de mijo y brócoli sanos y sorprendentemente sabrosos. El mijo, para quienes aún lo asocian a la comida que se daba a las aves, es en cambio un excelente sustituto de la carne, gracias a su riqueza en carbohidratos y proteínas. De hecho, anteriormente era muy difundido, especialmente entre los pobres debido a su alto contenido de proteínas, uno de los más altos respecto a otros cereales, aunque hoy en día lamentablemente ha caído en desuso. Por este motivo, es un alimento recomendado para quienes tienen deficiencias nutricionales, a personas inappetentes, y a niños y adolescentes en fase de crecimiento. ¡Pero hay más! El mijo es sin gluten, por lo que es ideal para la dieta de celiacos, sin contar que debe todas sus propiedades a la presencia de numerosas vitaminas y sales minerales. En él encontramos de hecho vitamina A, vitamina E, vitamina K y aquellas del grupo B, mientras que entre las sales minerales están presentes hierro, fósforo, calcio, magnesio y zinc. Además, siendo poco rico en grasas y libre de colesterol, se adapta bastante bien a una dieta controlada, si no incluso para quienes siguen una dieta alimentaria más rigurosa. Sus propiedades son realmente múltiples, por lo que les recomiendo, para quienes lo deseen, una lectura más profunda en la sección de curiosidades. Por otro lado, la asociación en esta receta con el brócoli, hortalizas antioxidantes por excelencia, no es casual y entenderán bien cómo con este plato harán un lleno de energías y sustancias nutritivas útiles para su organismo. Además, estos medallones son deliciosos y atractivos. Serán, por tanto, perfectos para un buffet como finger food, o como segundo plato acompañado de una ensalada o como hice yo, sirviéndolos con otros brócolis cocidos al vapor y condimentados con aceite, sal y cúrcuma. En resumen, ¡una caricia saludable que no deben dejar de probar!
CURIOSIDADES: ¿Sabías que los beneficios que puedes obtener al consumir mijo son muchos más de lo que puedas imaginar? Aquí algunos ejemplos:
♦Refuerza dientes, uñas y cabello, ya que contiene más que otros alimentos el ácido salicílico, el cual estimula la formación de queratina. En consecuencia, nuestros cabellos, uñas y dientes serán más bonitos y fuertes.
♦Favorece la diuresis y es útil para la digestión, por lo que se recomienda durante el embarazo o para niños muy pequeños en forma de papilla.
♦Alcalinizante, indicado para contrarrestar, por ejemplo, la acidez estomacal.
♦Previene cálculos biliares gracias a la presencia de fibras insolubles.
♦Energizante, por lo que es un buen aliado para combatir cansancio, depresión y estados de anemia.
Actualmente, no se conocen contraindicaciones en su consumo, a menos que la persona desarrolle hipersensibilidades hacia uno de sus componentes.
Fuente: https://www.tuttogreen.it/proprieta-del-miglio/
Si te gustan estas recetas alternativas al estilo vegetariano y vegano para consumir una comida más sana y ligera, aquí te dejo algunas otras opciones que podrían interesarte:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 9 medallones Ø 8
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes:
- 160 g mijo
- 150 g brócoli (ya limpios)
- 80 g harina de garbanzo
- 600 ml caldo de verduras (caliente)
- 1 cebollino fresco
- 1 cucharada cúrcuma en polvo
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- c.s. pimienta
Pasos:
Comienza lavando y dividiendo el brócoli en floretes con la ayuda de un cuchillo (fig. 1).
Enjuaga bien el mijo bajo agua corriente (fig. 2).
En una sartén amplia, dora el cebollino cortado en rodajas con un buen chorro de aceite (fig. 3).
Añade el mijo y tuéstalo 1-2′ a fuego vivo, removiéndolo continuamente con una cuchara de madera (fig. 4).
Cubre completamente el mijo con el caldo de verduras caliente, cocina durante unos 15′ tapado y a fuego bajo (fig. 5).
Transcurrido este tiempo, apaga el fuego y deja reposar siempre tapado otros 5′. El mijo deberá haber absorbido todo el caldo, si no es así, deberás escurrir lo que quede (fig. 6).
Mientras tanto, cuece al vapor los floretes de brócoli durante 23′ o, alternativamente, hiérvelos en abundante agua salada hasta que estén tiernos (fig. 7).
Una vez cocidos, tritúralos con un machacador de patatas (fig. 8).
Condiméntalos con 2 cucharadas de aceite, la sal si los has cocido al vapor, la pimienta y la cúrcuma en polvo (fig. 9).
Une la puré de brócoli al mijo ya tibio y mezcla bien (fig. 10).
Añade también la harina de garbanzo, ajusta de sal y mezcla de nuevo. Si es necesario, puedes añadir 1-2 cucharadas de aceite para hacer la mezcla más manejable (fig. 11).
Forma tus medallones ayudándote con un cortapastas de 8 Ø bien humedecido, presionando con el dorso de una cuchara (fig. 12).
Colócalos en una bandeja forrada con papel de horno, rocía la superficie con un chorro de aceite y cocínalos en el horno precalentado a 190°C durante 35′ o hasta que estén ligeramente dorados (fig. 13).
Una vez cocidos, déjalos enfriar para que se endurezcan y sírvelos sobre una cama de ensalada fresca o, como hice yo, con otros brócoli al vapor condimentados con aceite, sal, pimienta y cúrcuma.
Y voilà… ¡tus medallones de mijo y brócoli están listos para ser disfrutados!
¡Buen Provecho desde La Cocina de FeFè!
Conservación
👉 Podrás conservar los medallones en la nevera por 1-2 días. Desaconsejo su congelación.

