Las galletas enrolladas sin gluten son un gran clásico de la pastelería casera, simples y perfectas para cualquier momento del día. En esta versión sin gluten y sin lactosa, mantienen toda su fragancia y delicadeza, convirtiéndose en ideales también para quienes tienen intolerancias o eligen una alimentación más cuidada, sin renunciar al sabor.
La masa quebrada, suave pero estructurada, envuelve una capa delgada de mermelada que, al cocerse, desprende aroma y color, creando un contraste agradable entre friabilidad y dulzura. Son galletas perfectas para preparar con antelación, conservar durante mucho tiempo y compartir, sobre todo durante los períodos más fríos o festivos.
La masa quebrada utilizada para preparar las galletas enrolladas sin gluten es muy friable, pero se adapta bien a cualquier forma, y es perfecta para extenderse también delgada. A diferencia de la masa quebrada de arroz con aceite (video receta) contiene solo yemas y por eso su consistencia es más suave. Para rellenar estas galletas sin gluten he elegido la mermelada de frambuesas, la mermelada de naranjas y la crema de cacao y avellanas, pero cualquier otro sabor funcionaría. Prepara estas galletas para el desayuno o la merienda de grandes y pequeños.
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- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 4 yemas
- 50 g azúcar
- 80 g aceite vegetal
- 1/2 limón
- 150 g harina de arroz sin gluten
- 2 g xantano
- 5 g levadura en polvo para pasteles sin gluten
- 2 cucharadas leche de arroz (sin gluten)
- azúcar
Herramientas
- 1 Bol
- 1 Batidor
- 1 Rodillo
- 1 Bandeja
Pasos
En un bol, mezcla las yemas con el azúcar usando un batidor.
Agrega los aromas y el aceite.
Mezcla hasta obtener una crema densa.
Añade la harina mezclada con la levadura y el xantano, luego amasa.
Forma un bloque.
En una superficie de trabajo ligeramente enharinada, extiende la masa a 1 cm formando un rectángulo de aproximadamente 40×20 cm.
Rellena con la mermelada.
Enróllalo delicadamente formando un rollo.
Transfiérelo a una bandeja cubierta con papel de horno.
Pincela con un poco de leche y espolvorea con azúcar.
Hornea a 180°C durante 15-20 minutos en horno estático precalentado.
Sácalo del horno y deja enfriar bien antes de cortar.
Consejos
Elige una mermelada compacta y no demasiado líquida, para evitar que se salga durante la cocción. Las de albaricoque, frutos rojos o naranja son especialmente adecuadas.
Esta masa quebrada no necesita reposo.
Se conservan perfectamente en una caja de lata durante varios días, manteniendo fragancia y aroma.
Añade ralladura de naranja, vainilla natural o una pizca de canela a la masa para un aroma más intenso. 

