Últimamente los compromisos en las redes sociales se han triplicado y el tiempo para escribir en el blog se ha reducido notablemente, así que me perdonaréis si comparto hoy con vosotros la receta de estas crêpes realizadas hace una semana. Por suerte quien me conoce, sabe que las dosis y el procedimiento ya estaban en mi canal de YouTube, así que espero que hayáis podido realizarlas aunque no encontrasteis la receta inmediatamente aquí. Estas crêpes al horno son el plato comodín de vuestro otoño. Una vez probadas, ¡las haréis siempre! Son realmente fáciles de realizar y también más saludables, porque no contienen bechamel. Sin embargo, esto no significa que el sabor decaiga, al contrario, os diré, en mi opinión, que por este mismo motivo, ¡tienen un plus! Su sabor, gracias a la harina de calabaza con la que están hechas y a la crema con la que están aderezadas, resalta en el paladar en pureza y en un modo mucho más intenso. Como se dice en estos casos, ¡sin trucos ni engaños! La mozzarella fundente con esa bonita costra a base de almendras tostadas en la superficie, ¡hará el resto! Una verdadera delicia que os sorprenderá gratamente en favor de la ligereza y el bienestar físico. Por lo tanto, elegid la mejor calabaza, la más dulce y carnosa y preparadlas para vuestros amigos y familiares. ¡Haréis un gran papel!
- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Porciones: 4
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 5 crêpes de calabaza
- 650 g calabaza Mantovana (ya limpia y pelada)
- 1 cebolla dorada
- 800 ml caldo de verduras (caliente)
- 80 ml leche (caliente)
- 80 g jamón cocido (o crudo)
- 250 g mozzarella
- 50 g Parmigiano Reggiano DOP (rallado)
- 50 g almendras
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
Herramientas
- 1 Cuchillo
- 1 Cuchara de madera
- 1 Cacerola
- 1 Minipimer
- 1 Fuente para horno
Preparación
Preparad con antelación, incluso la noche anterior, las crêpes con harina de calabaza, que os servirán como base para esta receta, siguiendo el procedimiento AQUÍ (fig. 1).
Pela la calabaza quitándole la piel, las semillas y los filamentos internos, luego córtala en cubos (fig. 2).
En una cacerola rehoga la cebolla picada finamente con dos cucharadas de aceite (fig. 3).
Añade la calabaza y deja que se impregne de sabor durante otro par de minutos (fig. 4).
Cubre completamente con el caldo de verduras, cierra con una tapa y deja cocer durante 25′ desde el momento de la ebullición, bajando el fuego (fig. 5).
Transcurrido el tiempo de cocción, añade también la leche caliente y deja cocer otros 5′ (fig. 6).
La calabaza deberá estar particularmente blanda, así que apaga el fuego y extrae con un cucharón el caldo residual que te servirá para mojar las crêpes (fig. 7).
Luego pasa la calabaza por el minipimer durante pocos minutos hasta reducirla a puré (fig. 8).
En este punto empieza a componer tus crêpes, disponiéndolas abiertas en una bandeja, de la que habrás mojado ligeramente el fondo con caldo (fig. 9).
Distribuye sobre cada una un cucharón de puré de calabaza, mozzarella cortada en daditos y trozos de jamón (fig. 10).
Cierra la crêpe sobre sí misma y colócala en un extremo de un lado de la bandeja para hacer espacio para las demás (fig. 11).
Procede del mismo modo con las otras crêpes hasta agotar los ingredientes. Cubre con crema de calabaza y algunos otros cucharones de caldo (fig. 12).
Espolvorea con el parmesano rallado y la mozzarella que te queda (fig. 13).
Finalmente, decora la superficie con las almendras picadas groseramente con el cuchillo y mete en el horno estático precalentado a 190°C durante 25′ o hasta que la mozzarella se haya fundido completamente (fig. 14).
¡Y vuestras crêpes en crema de calabaza y mozzarella al horno están listas para ser degustadas!
¡Buen provecho de La Cocina de FeFè!
Conservación
👉 Podéis conservar las crêpes en crema de calabaza en la nevera por un máximo de 1-2 días o congelarlas por 1 mes.

