Nos acercamos al tan querido Día de la Madre, un día tan dulce como la persona a la que está dedicado. En realidad, como el Día de San Valentín, ¡pienso que también este se ha vuelto un poco comercial! Además, creo que todos los días deberíamos celebrar y mostrar a nuestras madres lo importantes que son en nuestra vida. Yo generalmente trato de estar más presente cuando entiendo que eso puede serle de consuelo, o le llevo algo preparado por mí, obviamente dulce, ¡siendo muy golosa! Por lo tanto, ¡estas tartaletas con una base de masa quebrada y un generoso relleno de pistacho de Bronte son la mejor manera de conquistarlas! Facilísimas de realizar, estas pequeñas y deliciosas joyitas son el mimo adecuado que nunca debe faltar a quien queremos. Deseo por tanto a mi madre que pueda siempre sonreír y hago el mismo sincero deseo a todas las demás, porque no hay regalo más grande que verlas felices.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Costoso
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 10 tartaletas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
Ingredientes para la masa quebrada:
- 230 harina 0
- 75 g azúcar glas
- 60 g mantequilla
- 1 huevo
- 1 pizca sal
- 200 ml nata para montar
- 150 g chocolate blanco
- 200 g crema de pistacho
- 50 g harina de pistacho
- c.s. granillo de pistacho
- c.s. azúcar glas
Preparación
Comenzad trabajando en un amplio bol con la ayuda de una cuchara de madera todos los ingredientes: el huevo con la harina, el azúcar, la mantequilla fría cortada en trozos, el azúcar glas y una pizca de sal (fig. 1)
Apenas la masa comience a solidificarse, trabajadla con las manos sin calentarla demasiado (fig. 2).
Debéis obtener un bollo liso y homogéneo (fig. 3).
Dejadlo reposar en la nevera durante al menos 2 h cubriéndolo con film alimentario, luego, con la ayuda de un rodillo, extendéis la masa sobre una superficie de trabajo bien enharinada o como hice yo sobre una hoja de teflón reciclable (fig. 4).
Buscad obtener un espesor de unos 2 o 3mm, luego recortad círculos con un cortapastas de bordes ondulados. Podréis intentar alternativamente recortar con el borde de un vaso (fig. 5).
Engrasad y enharinad el molde para muffins y colocad dentro de cada abertura vuestros círculos, posicionando el tampón o el mango de una cuchara en el centro y presionando muy delicadamente hacia abajo hasta formar vuestros cestitos (fig. 6).
Pinchad el fondo con los dientes de un tenedor (fig. 7).
Colocad en el horno precalentado a 175°C durante 13′. Luego apagad y dejad templar unos minutos antes de desmoldar (fig. 8).
Mientras tanto, preparad la ganache de pistacho. Sobre una tabla picad con un cuchillo el chocolate blanco. Pasadlo a un bol junto con la crema de pistacho, calentad la nata hasta casi llevarla a ebullición, apagad y vertedla sobre el chocolate y la crema de pistachos (fig. 9).
Añadid la harina de pistacho, luego mezclad todo con una espátula hasta obtener una crema lisa y homogénea (fig. 10).
Dejadla templar durante 30′ a temperatura ambiente, luego pasadla a la nevera por otros 30′. Una vez enfriada, montadla con las varillas eléctricas hasta obtener una crema bien sólida que colocaréis en una manga pastelera (fig. 11).
Decorad las tartaletas con esta ganache y servid con azúcar glas y granillo de pistacho al gusto.
Y voilà…¡vuestras tartaletas de masa quebrada al pistacho están listas para ser disfrutadas!
¡Buen Apetito desde la cocina de Fefe’!

