Desde hace un tiempo, he redescubierto el amor por las galletas caseras, o mejor dicho, por el placer de amasarlas y hacer siempre diferentes tipos. Con la famosa masa de las chiacchiere al pistacho y chocolate al horno, hice algunos pequeños cambios, readaptando el procedimiento para crear estas verdaderamente sofisticadas y deliciosas galletas. Eliminé la harina de pistacho y la clara de huevo, y sustituí parte de la harina por harina de almendra. El licor de canela además le da a las galletas un toque aromático realmente agradable al paladar, tanto que mi marido me pidió explícitamente que se las preparara otras tres veces. Finalmente, el glaseado de chocolate negro fue sustituido por uno de chocolate blanco, que combina excelentemente con el resto de los ingredientes. En resumen, saldrán unas galletas perfectas para cualquier ocasión, para la merienda con té, para disfrutar al final de la comida, tal vez degustando el mismo licor con el que están hechas. Además, son muy saludables, piensen que contienen muy poca mantequilla, solo 60 gramos en toda la masa. Un motivo más para prepararlas y saborearlas sin demasiados remordimientos, ¿no creen?
Si os gustan las almendras, probad también estas otras ideas deliciosas:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 35 galletas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a sostenerme y a mi trabajo, y no os costará nada más.
- 150 g harina tipo 1 (o tipo 00)
- 100 g harina de almendra
- 70 g azúcar moreno
- 1 huevo
- 40 ml licor (de canela)
- 60 g mantequilla
- 5 ml aroma de almendra
- 3 g levadura en polvo para dulces
- 1 pizca sal
- 60 g chocolate blanco
Instrumentos
- 1 Bol
- 1 Cuchara de madera
- 1 Rodillo
- 1 Cortador de galletas
- 1 Bandeja para hornear
- 1 Estera
Preparación
En un bol grande, mezclar las harinas tamizadas, el azúcar y el bicarbonato (fig. 1).
Hacer un hueco y añadir el huevo con una pizca de sal (fig. 2).
Batir con una cuchara de madera hasta que se integre con el resto de la masa (fig. 3).
Luego incorporar la mantequilla blanda cortada en trozos (fig. 4).
Finalmente agregar el aroma de almendra y el licor de canela y mezclar (fig. 5).
Proceder a trabajar la masa a mano (fig. 6).
Transferir a una superficie de trabajo y trabajar rápidamente (fig. 7).
Deberás obtener un panecillo liso y homogéneo (fig. 8).
Cubrir con papel film y dejar en la nevera por 1 h. Luego, en una superficie enharinada, extender con un rodillo la mitad de la masa a un grosor de 4 mm y cortar las galletas con un molde a tu elección (fig. 9).
Colocar las galletas en una bandeja con tapete de silicona reciclable o con papel de hornear, asegurándose de espaciarlas ligeramente para evitar que, al hincharse en el horno, se peguen (fig. 10).
Hornear en horno estático precalentado a 180°C durante 10′-12’′, hasta que la superficie esté ligeramente dorada. Sacar del horno y dejar enfriar completamente en una rejilla (fig. 11).
Una vez frías, derretir el chocolate blanco al baño maría y, una vez templado, verterlo en una manga pastelera desechable, cortando el extremo lo más fino posible para poder decorar las galletas con mayor precisión (fig. 12).
Siempre recomiendo esperar al menos un par de horas antes de guardarlas en un recipiente, para que el glaseado se seque completamente y no se estropee al contacto con otras galletas.
Y voilà… ¡las galletas de almendra y chocolate blanco están listas para ser disfrutadas!
¡Buen Provecho de La Cocina de FeFé!
Aquí a continuación mi versión con chocolate negro.
Me divertí mucho decorando jugando con las notas musicales, un homenaje a mi querido papá que era profesor de música.
Inténtalo tú también.
Conservación
👉 Podrás conservar las galletas de almendra y chocolate blanco hasta 1 mes, dentro de una caja para galletas o recipiente hermético.

