Hace algún tiempo, me encontré por casualidad con una receta en la web que mostraba a través de un video cómo preparar un verdadero granizado de almendras, enumerando ingredientes que en mi opinión no son absolutamente necesarios. Como buena catanesa no podía sino estar en desacuerdo. No mencionaré el blog en cuestión por una cuestión de privacidad, pero os digo que la receta siciliana no lleva ni vainas de vainilla, ni mucho menos la adición de azúcar extra. La pasta de almendras, junto con el agua, son los únicos ingredientes que se necesitan para obtener un excelente granizado cremoso y delicioso. El bloque de pasta de almendras es de hecho una preparación de la pastelería siciliana que, además de ser la base para preparar el granizado, se puede emplear para muchos otros tipos de dulces muy conocidos y extendidos en todo el territorio. Dejando de lado este aspecto, hoy por ello os daré algunas pautas acerca de las proporciones de estos dos ingredientes, para cuya receta debo agradecer al amabilísimo y cordial personal del Bar Trento en Catania, que generosamente lo compartió conmigo. Si sois sicilianos y tenéis la suerte o la posibilidad de comprar el bloque en cualquier laboratorio o pastelería como hago yo, seguid estos pocos y simples pasos y disfrutaréis de un granizado catanés auténtico. De lo contrario, en los supermercados más surtidos, es posible encontrar el bloque de una famosa marca siciliana ya listo para usar. Pero os ruego, para esta preparación específica no compréis nunca los bricks de leche de almendras, no es absolutamente lo mismo. Si no lograseis encontrar ni siquiera el bloque en el supermercado, podréis encontrar todos los pasos para preparar vosotros mismos en casa el bloque de almendras, o en la sección de ingredientes os dejo el enlace de referencia para comprarla ya hecha. Así que, tomad un bloc de notas y adentraos en la lectura de estas recetas para descubrir el placer de disfrutar un desayuno alternativo y diría que también único en el mundo.
Probad también estas otras fantásticas preparaciones típicas sicilianas acompañándolas con las míticas brioches col tuppo:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 10 Horas 10 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 350 g pasta de almendras
- 900 ml agua
Herramientas
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso yo en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyar mi trabajo, mientras que a vosotros no os costará nada más!
- 1 Cacerola
- 1 Cuchara
- 1 Robot de cocina
- 1 Heladera
Preparación
En una cacerola, calentar el agua por 1′. Luego apagad y añadid la pasta de almendras cortada en trozos grandes.
Con la ayuda de una cuchara, disolver bien y completamente la pasta de almendras.
Es realmente importante en esta fase que no queden residuos, así que aseguraos de que al sumergir la cuchara no aparezcan rastros.
En este punto, si tenéis una heladera, no tenéis más que verter la leche de almendras para congelar la preparación. En el caso de una sorbetera, trasladad la leche a un cazo y poned en el congelador durante al menos 8 h, pero sería mejor toda la noche. Al día siguiente estará bien congelado y deberéis romperlo en trozos grandes ayudándoos con una cuchara.
Transferid el compuesto aún congelado poco a poco en la sorbetera y obtendréis vuestro granizado.
Servid inmediatamente, para que mantenga su consistencia cremosa.
Para disfrutarlo al máximo, podréis acompañar el granizado preparando también las típicas brioches col tuppo.
Será excelente con unas cucharaditas de café espresso por encima.
Y voilà… ¡vuestro granizado de almendras está listo para ser disfrutado!
¡Buen Provecho de La Cocina de FeFé!
Consejos y sugerencias
🟣 * Si no tenéis sorbetera, podréis usar una batidora potente. Otro método, mucho más antiguo, aunque menos práctico, es reservar aproximadamente 50 ml de leche de almendras para mantener en la nevera y raspar la parte congelada con la cuchara, ayudándoos poco a poco con la parte líquida. Aunque con más esfuerzo, conseguiréis igualmente una consistencia cremosa como en el bar.

