Últimamente he comprendido que uno de los postres que más me gusta hacer por su versatilidad es la cheesecake! Cada vez experimento nuevos, variando con los sabores y combinaciones. Esta que les propongo hoy es una golosísima versión de ricotta y cannoli! ¡Un himno a mi tierra en forma de cheesecake! En la base la crocantez de las obleas desmenuzadas, enriquecidas con un topping de chocolate negro. El sabor de la ricotta fresca trabajada con un porcentaje de nata, da vida a un relleno de textura delicada y cremosa, a su vez aún más deliciosa con gotas de chocolate y frutas confitadas como si fuera una cassata siciliana. Todo ello cubierto con granillo de pistachos de Bronte! ¡Un festín de sabores que hará la boca agua! Una sola precaución para su perfecta realización: el enfriamiento en la nevera! Recomiendo dejarla reposar al menos 4 h, pero sería mejor toda la noche! Los ingredientes necesitan asentarse y mezclarse entre sí! El resultado final será un postre de cuchara súper espectacular, fresco y delicioso que gustará a todos!
Si como yo amas las cheesecakes u otros postres frescos de cuchara, aquí tienes otras ideas de las cuales inspirarte:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 4 Horas 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: molde 22 Ø
- Cocina: Americana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso yo en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyarme a mí y a mi trabajo, ¡mientras que a vosotros no os costará nada más!
- 200 g Cannoli vacíos
- 100 g mantequilla
- 40 g topping de chocolate
- 450 g ricotta de oveja
- 150 g azúcar de caña
- 250 ml nata fresca líquida
- 50 g gotas de chocolate negro
- 50 g Frutas confitadas
- 8 g Gelatina en hojas
- 30 ml leche (para disolver la gelatina)
- 1 Cannolo vacío
- 80 g ricotta
- 50 g Granillo de pistacho
- 4 cerezas confitadas
- 20 g Gotas de chocolate negro
- c.b. Topping de chocolate
- 30 g azúcar glas
Herramientas
- 1 Mezcladora
- 1 Tazón
- 1 Cuchara
- 1 Cazuela pequeña
- 1 Molde
- 1 Papel para horno
- hojas de acetato
- 1 Cuenco
- Batidoras eléctricas
- 1 Batidor manual
- 1 Tamiz
- 1 Espátula
Preparación
Coloca las oblea de cannolo desmenuzadas en una mezcladora (fig. 1).
Tritura repetidamente hasta obtener una textura muy fina (fig. 2).
Transfiérelas a un tazón, añade la mantequilla derretida unos segundos en el microondas o a baño maría y el topping de chocolate y mezcla bien (fig. 3).
Coloca la mezcla en un molde desmontable de 22 Ø, revestido con papel para horno en la base y hojas de acetato en los bordes. Compacta con la parte posterior de una cuchara y nivela muy bien (fig. 4).
Coloca en el refrigerador para endurecer al menos 30′. Mientras, en otro tazón trabaja la ricotta bien escurrida toda la noche con un tamiz con una cuchara hasta hacerla una crema, luego añade el azúcar (fig. 5).
Pon a remojar las hojas de gelatina durante 10′ luego escúrrelas bien y disuélvelas en 30 ml de leche caliente. Monta la nata con las batidoras eléctricas (fig. 6).
Agrega a la mezcla de ricotta la leche en la que habrás disuelto la gelatina filtrándola con un colador de malla fina y continúa mezclando con un batidor manual (fig. 7).
Incorpora también la nata montada con movimientos lentos de abajo hacia arriba con una espátula para no desmontarla (fig. 8).
Agrega las gotas de chocolate y las frutas confitadas a la mezcla (fig. 9).
Mezcla y vierte la crema sobre la base del pastel que habrás sacado de la nevera (fig. 10).
Nivela la superficie con una espátula o tarocco (fig. 11).
Pon en la nevera por al menos 4 h pero sería mejor toda la noche. Una vez lista, retira el anillo del molde y las hojas de acetato con mucho cuidado, luego coloca la cheesecake en un plato de servir con la ayuda de una espátula larga de pastelería (fig. 12).
Para decorar, trabaja la ricotta con el azúcar glas tamizado. Coloca en una manga pastelera y rellena el cannolo vacío que colocarás en el centro. Añade cerezas confitadas, granillo de pistacho, gotas de chocolate y topping al gusto.
Y voilà…la cheesecake de ricotta y cannoli está lista para ser disfrutada!
¡Buen Provecho de La Cocina de FeFè!
Conservación
👉 La cheesecake cassata siciliana debe conservarse en el refrigerador en el estante superior, hasta que se consuma. En caso de sobras, en contenedores adecuados para refrigeración por un máximo de 2-3 días. En congelador por un máximo de 1 mes sin decorar el cannolo encima.

