La crema de berenjenas es una preparación realmente muy versátil en la cocina, basta pensar que podréis utilizarla para aderezar vuestros primeros platos de pasta, o como salsa para untar en los crostini, o como hice yo, para acompañar platos más exóticos y étnicos, como mis falafel de garbanzos (AQUÍ LA RECETA)! ¡Una verdadera delicia! La crema de berenjenas se prepara fácilmente con pocos y simples ingredientes, aunque a decir verdad esta que os propongo hoy no es la versión más tradicional, o sea, la típica de nuestra cocina, sino la árabe, que tiene una consistencia mucho más cremosa, por la adición del yogur blanco. Perfecta entonces para aperitivos deliciosos a base de crostini, grisines con semillas, platos rústicos y finger food. Mi esposo y yo la adoramos… y además es ligera, se puede atrever con las dosis, ¡lo que no está de más!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 45 Minutos
- Porciones: 4
- Cocina: Árabe
Ingredientes:
- 2 Berenjenas
- 250 g Yogur griego
- 1 Zumo de limón
- 1 cucharada Cúrcuma en polvo
- 10 hojas Menta
- c.s. Aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca Sal
- c.s. Pimienta negra
Preparación:
Lavad y secad las berenjenas. Quitad el tallo y divididlas por la mitad. Colocadlas en una fuente cubierta con papel de horno y hornead a 220° C durante unos 45′. Transcurrido este tiempo, sacad del horno y con la ayuda de un cuchillo y un tenedor peladlas. Extraed la pulpa a lo largo de los bordes, y recogedla con una cuchara.
Escurrid las berenjenas para eliminar el exceso de agua y trituradlas en un procesador con el yogur, el limón exprimido, la cúrcuma, las hojitas de menta al gusto y un chorrito de aceite. Completad todo con una pizca de sal (fig. 2).
Obtendréis una crema suave y homogénea que deberéis dejar reposar en la nevera durante al menos 30′ antes de servirla. Y voilà… ¡vuestra crema de berenjenas, yogur y cúrcuma está lista para ser disfrutada!
¡Buen provecho desde la cocina de FeFé!

