Quien me conoce sabe que, si hay algo que me encanta preparar en la cocina, es precisamente el pescado. Si dependiera de mí, lo comería todos los días, y las anchoas en particular, así como todo el «pescado azul» en general. Sus carnes, como es sabido, poseen cualidades organolépticas y saludables dignas de mención. El contenido proteico es muy bueno y las grasas cualitativamente excepcionales. Son especialmente ricas en Omega-3, capaces de contribuir a proteger el corazón, los vasos y el cerebro, previniendo enfermedades como el infarto, el Alzheimer y la arteriosclerosis. Contienen muchas vitaminas y aminoácidos esenciales necesarios para realizar una o más funciones metabólicas. En resumen, además de buenas, también son una fuente de bienestar para nuestro organismo. El otro día, charlando con mi pescadero de confianza, supe que él las consume a menudo crudas (naturalmente abatidas), es decir, simplemente marinadas con aceite y limón. Son ciertamente excelentes, pero también versátiles. De hecho, de cualquier manera que se cocinen, son realmente especiales. Hoy os propongo entonces una receta realmente sencilla. Una de esas preparaciones que nos permite en solo treinta minutos llevar a la mesa un plato delicioso y con una fuerte personalidad. Es perfecto para un aperitivo, un bufé a base de finger food, pero también es un excelente segundo plato ligero y equilibrado. Su destino sería freírlas, pero obviamente os presentaré la versión ligera al horno que, creedme, no os dejará decepcionados. Rellenas como un sándwich con espinacas y asiago, son increíblemente deliciosas. Si os he despertado un poco de curiosidad, os espero en el blog para replicar mi receta.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes:
- 650 g anchoas (medianas)
- 120 g espinacas
- 2 huevos
- 50 g asiago (en rodajas)
- 40 g pecorino siciliano (rallado)
- c.s. pan rallado (aromatizado)
- 1 diente ajo
- 1 ramito perejil
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- c.s. pimienta
Preparación:
Lavamos las espinacas, las salteamos en una sartén antiadherente con un diente de ajo y un chorrito de aceite durante 5′ a fuego lento.
Salar ligeramente, eliminar el ajo y escurrirlas en un colador. Picar las hojas con unas tijeras.
Limpiar y desespinar las anchoas. Abrirlas como un libro, manteniendo la cola, y luego enjuagarlas bajo agua corriente una por una.
Secarlas con papel absorbente de cocina, colocarlas en un plato abiertas, salar ligeramente y rellenar con un poco de espinacas y una rodajita de asiago.
Cerrar a modo de sándwich con otra anchoa abierta, presionando ligeramente.
Pasarlas primero por huevo batido, sal y pecorino rallado.
Luego pasarlas por el pan rallado.
Colocar las anchoas empanadas en una bandeja forrada con papel de horno o en teflón reciclable como hice yo y rociar con un chorrito de aceite.
Meter en el horno a 180°C durante 25′, luego darles la vuelta y completar la cocción durante otros 5′. Servir todavía calientes con abundante perejil.
Y voilà… ¡vuestras anchoas empanadas con espinacas y asiago están listas para ser disfrutadas!
¡Buen provecho de La Cocina de FeFé!
Conservación
👉 Las anchoas empanadas con espinacas y asiago se conservan en la nevera dentro de recipientes adecuados para refrigeración durante 2-3 días como máximo.

