¿Conoces esa planta de aspecto suculento y arbustivo, formada por pequeños tallos, hojas alargadas y pequeñas flores de color amarillo? ¿Estás pensando en lo fácil que es que crezca espontáneamente en tus macetas o en el huerto de casa hasta considerarlas solo plantas invasoras? Bueno, creo que todos hemos cometido un poco este error de evaluación. Normalmente, quienes no las reconocen las arrancan creyendo que son malezas inútiles, en realidad se trata de la verdolaga, conocida en Sicilia como «porceddania», una planta con numerosas propiedades terapéuticas. Por citar solo algunas, contiene proteínas, calcio, hierro, vitamina A, C y E, saponina y un altísimo contenido de omega-3, en mayor cantidad que el tan aclamado pescado. Precisamente en virtud de estas maravillosas cualidades, ayer por la mañana, durante la vendimia en casa de mis tíos, además de las uvas, no pude evitar recolectar un poco de esta hierba que crecía densa y vigorosa entre las hileras de vides. Hoy la he lavado, podría haberla consumido fresca en ensalada, pero en su lugar, con ingredientes que todos tenemos en la despensa y algunos restos en el frigorífico, he preparado unas croquetas super ricas y nutritivas, perfectas para un aperitivo original y sabroso, pero también adecuadas para servirse como un plato principal vegetariano. ¡Esta receta te conquistará desde el primer bocado!
Todas las recetas «vegetarianas» están ausentes de carne y/o pescado… (Nota: puede haber el uso de otros alimentos a base de proteínas animales, como huevos y queso).
CURIOSIDAD: ¿Sabías que el uso de la verdolaga en la alimentación humana tiene raíces realmente antiguas? Sus orígenes se remontan a Oriente Medio, aunque parece que ya era conocida en tiempos del antiguo Egipto. Progresivamente se ha difundido en la dieta de todo el Mediterráneo, luego en Asia, donde sigue siendo hoy en día un producto de amplio consumo. En Italia, al ser considerada una variedad pobre y rústica, su uso en recetas disminuyó a partir de los años 60, pero hoy en día esta variedad ha encontrado una segunda vida, gracias también al interés suscitado por las dietas veganas y vegetarianas. Gracias a los Omega-3 de los que es rica, es muy útil en la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Las mucílagos, contenidas en alta cantidad, hacen de la verdolaga un emoliente natural, muy útil para pieles secas y enrojecidas. La verdolaga también se usa como depurativo, diurético, vermífugo y refrescante.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 12 Minutos
- Porciones: 22 croquetas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano, Otoño
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyarme y a mi trabajo, mientras que a ti no te costará nada más!
- 100 g verdolaga
- 3 Patatas (medianas)
- 1 Pimientos rojos (ya horneados)
- 1 huevo
- 50 g Parmigiano Reggiano DOP (rallado)
- 30 g mantequilla
- 2 cucharadas pan rallado (+ c.s. para el rebozado)
- 1 cucharadita Nuez moscada
- c.s. Aceite de oliva virgen extra
- c.s. Sal
- c.s. pimienta
Herramientas
- 1 Tamiz
- 1 Cacerola
- 1 Espumadera
- 1 Bol
- 1 Tenedor
- 1 Cuchara
- 1 Cuenco pequeño
- 1 Bandeja de horno
- 1 Papel de horno
Preparación
Lava bien la verdolaga bajo agua corriente, eliminando los restos de tierra (fig. 1).
Límpiala, eliminando los tallos, usando solo los brotes más tiernos (fig. 2).
Escalda la verdolaga durante 2′ en agua ligeramente salada desde el hervor, yo al vapor, luego escúrrela y déjala escurrir en un colador (fig. 3).
Cuece las patatas al vapor o hiérvelas con piel en abundante agua salada. Una vez cocidas, pélalas y aplástalas con los dientes de un tenedor o pásalas directamente con un prensador de patatas (fig. 4).
En un bol grande, mezcla las patatas aplastadas y aún calientes con la mantequilla y la nuez moscada (fig. 5).
Añade el huevo, el queso parmesano rallado, una pizca de sal y pimienta, y finalmente la verdolaga bien escurrida, luego mezcla bien (fig. 6).
Incorpora el pimiento previamente asado al horno, pelado y cortado en tiras finas y pequeñas, y sigue mezclando bien todos los ingredientes (fig. 7).
Ajusta de sal y empieza a tomar una cucharada de masa a la vez intentando modelarla con las manos siempre bien húmedas hasta formar croquetas alargadas (fig. 8).
Luego pasa las croquetas por pan rallado, rodándolas bien para perfeccionar la forma y hacer que el rebozado se adhiera mejor (fig. 9).
Coloca así las croquetas en una bandeja forrada con papel de horno y rocíalas por la superficie con un chorrito de aceite de oliva virgen extra (fig. 10).
Hornea en horno precalentado a 200°C durante 20′, luego dales la vuelta y déjalas cocinar otros 8′ hasta que estén completamente doradas (fig. 11).
Sirve bien calientes sobre una cama de ensalada mixta o según tu preferencia. ¡Y voilà… las croquetas de patata con verdolaga y pimientos están listas para ser disfrutadas!
¡Buen provecho de La Cocina de FeFé!
Conservación
👉Las croquetas de patata con verdolaga y pimientos se conservan en la nevera dentro de contenedores adecuados para la refrigeración hasta un máximo de 4-5 días.

