Las Chuletas de pollo, son ya buenas por sí solas, y apreciadas por todos, especialmente por los niños, pero preparadas así, son realmente excepcionales. Siempre tengo un suministro de filetes de pollo empanados en el congelador, porque son fáciles de separar y listos para cualquier uso en caso de necesidad. Además, si tengo invitados de último momento, los relleno con lo que tengo en el frigorífico, variando tanto las verduras como el queso. Digamos la verdad, quiero ganar fácil, en el sentido de que las llevo a casa ya empanadas, porque son las que preparo por la mañana en la carnicería para las clientas. En cualquier caso, se trata de una preparación no solo rápida, sino también muy fácil, apta incluso para las menos expertas.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 800 g pechuga de pollo (alrededor de 8 rebanadas)
- 2 huevos
- c.s. pan rallado
- 8 tomates cherry
- 240 g queso primo sale
- 40 g queso parmesano rallado
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal y pimienta
- c.s. cebollino
Instrumentos
- Papel para horno
- Bandeja para hornear
- Bol
- Plato llano
Preparación
Primero, organiza tu área de trabajo con todos los ingredientes ya medidos, para tener todo a mano.
Bate los huevos en un bol, agrégales sal y pimienta al gusto, y sumerge las rebanadas de pollo.
Prepara un plato llano, vertiendo sobre él el pan rallado, que usarás para empanar las chuletas de pollo.
Toma una rebanada a la vez y pásala por el empanado, por ambos lados, presionando ligeramente con las manos, para que se adhiera bien.
Coloca luego las chuletas de pollo en un plato, y mientras tanto, enciende el horno en modo ventilado, y lleva a una temperatura de 180°C.
Coloca las chuletas dentro de la bandeja para hornear, previamente forrada con papel de horno y engrasada con una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
Sobre cada una coloca una rebanada de primo sale, los dos tomates cherry cortados a la mitad, y espolvorea con el queso parmesano rallado.
Finalmente, rocía con la última cucharada de aceite restante, y hornea, dejando cocinar durante unos 15 minutos, o hasta que el pollo esté bien dorado y el queso derretido.
Desmolda y sirve tus Chuletas de pollo, muy calientes y espolvoreadas con algunos trozos de cebollino.
Consejos y variaciones:
Para un sabor más decidido, puedes utilizar otro tipo de queso, como por ejemplo la fontina, el taleggio o un queso que se derrita.
No recomiendo la mozzarella, porque al contener mucha agua y liberarla durante la cocción, terminaría por endurecer las chuletas de pollo.
A quienes no les guste el cebollino, siempre pueden optar por el perejil, tomillo… o incluso nada, dejándolas así al natural.
Si te sobra alguna rebanada empanada de pollo rellena y cocida, siempre puedes congelarla y recalentarla después en el microondas.
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