Con las Brochetas de hígado, guanciale y pan de molde, he encontrado la manera de hacer que mis nietos coman hígado, porque aromatizado de esta forma, pierde un poco de su sabor particular. Es una receta que no requiere habilidades culinarias, solo un poco de tiempo, ya que el hígado debe reposar en el pan rallado al menos una hora, para que se impregne bien de sabor. He pensado en los trocitos de guanciale, porque esto no solo lo hace sabroso, sino también más tierno…la panceta no daría el mismo resultado, porque es mucho más magra.
- Dificultad: Fácil
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g hígado de ternera cortado en cubitos
- 150 g guanciale en lonchas
- 50 g pan rallado
- 4 rebanadas aproximadamente de pan de molde
- al gusto hojas de laurel
- 1 ramito salvia
- 1 pizca canela en polvo
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal y pimienta
- 2 limas
Herramientas
- Cuenco
- 8 Brochetas
- Sartén antiadherente
Preparación
Primero que nada, organiza tu espacio de trabajo con todos los ingredientes ya dosificados, así tendrás todo a mano.
En un cuenco amplio, pon el pan rallado, la salvia previamente picada, una pizca de sal, el hígado cortado en cubitos, y déjalo reposar durante 1 hora para que se impregne bien de sabor.
Mientras tanto, corta las rebanadas de pan de molde primero en 4 cuadrados y luego cada cuadradito en dos, de forma que el pan en cada brocheta no sea excesivo.
Corta en tiras las lonchas de panceta y divide por la mitad las hojas de laurel, teniendo todo listo para el montaje de la brocheta.
Ahora toma un pincho y empieza con un trocito de pan de molde, seguido de guanciale, luego 2 trocitos de hígado que habías dejado reposar, más guanciale, pan y laurel, de manera que estratifiques todos los ingredientes que tienes a tu disposición.
Haz tres capas por cada brocheta, terminando siempre con un trocito de pan, y si te has equivocado en las cuentas o prefieres otra alternancia, hazlo como desees, porque el sabor no cambiará.
Pon dos cucharadas de aceite en la sartén antiadherente, cocina las brochetas rociándolas también por encima con el aceite restante, de manera que se engrasen bien, y espolvoréalas con pimienta.
Cocina por unos veinte minutos a fuego medio, girándolas varias veces para que se doren sin quemarse.
Sirve tus Brochetas de hígado, guanciale y pan de molde bien calientes y acompañadas de rodajas de lima.
Consejo: si te gusta el hígado, no te pierdas: Hígado de ternera a la veneciana
Puedes sustituir, a gusto, tanto el hígado de res como el de cerdo e incluso el de pollo, porque de todas formas, tu brocheta estará deliciosa.
¿Te ha gustado mi receta Brochetas de hígado, guanciale y pan de molde? Sígueme en la página Facebook para no perderte ninguna novedad!!

