¡Lo sé! Los caracoles seguramente son un plato que no todos aprecian, pero a mí me encantan y me recuerdan mi infancia y a quien me enseñó a apreciarlos. Para quienes como yo siempre los han comido, saben de qué delicia estoy hablando, además es un alimento rico en sustancias como hierro, vitaminas, sales minerales, etc… pero siempre se puede aprender a disfrutarlos. A decir verdad, de niña comía a menudo los caracoles de tierra, que son más grandes que los presentados en la receta. En general, los caracoles, tanto los pequeños como los más grandes, se dejan purgar por un par de días en una red, o en un cesto de mimbre, o simplemente en un colador que todos tenemos en casa. Lo importante es que estén en un contenedor perforado y cubierto para evitar que escapen… Ahora os dejo con la preparación. ¡Solo tened un poco de paciencia!
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Fuego lento
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g caracoles
- 1 hoja laurel
- 6 tomatitos
- 2 dientes ajo
- sal
- aceite
- guindilla
- 1 cucharon de agua aproximadamente
Herramientas
- Olla
- Palillos
Pasos
Después de haber purgado los caracoles durante un par de días, deberéis quitar la «película» que forman los caracoles, con la ayuda de un palillo. Es muy sencillo, lo veréis enseguida, está en la parte abierta de la concha de color blanco, deberéis romperlo para permitir que los caracoles salgan de la concha.
Después de quitar la película, comenzad a enjuagar los caracoles varias veces, deben quedar limpios. Veréis que apenas los lavéis comenzarán a salir de la concha.
Al finalizar el lavado, llenad una olla de agua y echad los caracoles dentro, tapad y poned al fuego más pequeño y a llama bajísima. Dejad cocer hasta que todos hayan salido, antes de apagar aseguráos de que todos estén fuera y no se muevan. Tomará unos 20 minutos, luego apagad.
Escurrid los caracoles. En la misma olla poned aceite y ajo, dejad dorar ligeramente y echad los caracoles, luego agregad laurel, sal, guindilla y tomates.
Revolvéis un poco y echad un cucharón de agua (yo teniendo una base de agua y concentrado, añadí eso). Tapad y dejad cocinar a fuego moderado durante unos 20/25 minutos.
¡Los caracoles guisados están listos! ¡Qué delicia!
Conservación
Podéis conservar los caracoles en el frigorífico por un máximo de 3 días.
Consejo
Para sacarlos de la concha para comerlos, ayúdaos con palillos.

