Mis huevos con guarnición son un típico ejemplo de receta en episodios. 😀 El primer episodio se transmitió hace unos años. Eh sí, es una serie que se emite en capítulos muy espaciados. 😀
Estoy segura de que lo recordáis bien, el primer episodio. Se trata de la receta de los huevos con guarnición de encaje, es decir: huevos con guarnición – de setas en ese caso – que rodea al huevo tanto que parece un encaje, una receta ya histórica en mi casa.
Jugando con el doble significado de «guarnición», esta forma mía de presentar los huevos se ha convertido en el método estándar de cocción de huevos en mi casa. Un método práctico, rápido y espectacular que siempre luce bien. Y además se presta a ser definido de varias maneras: desde huevos con encaje hasta huevos con puntilla, o simplemente huevos con guarnición de las verduras más variadas.
No sé si con el tiempo escribiré la receta de cada variante, tal vez no, dado que aunque varíe la guarnición, al final la receta es la misma. Pero a esta versión con alcachofas le tengo especial cariño, y era previsible que tarde o temprano la añadiría a este mi recetario.
Le tengo cariño, porque recuerdo a la perfección la primerísima vez que la cociné hace muchos, muchos años.
Es una de esas recetas que están ligadas a los recuerdos, y que de vez en cuando tengo ganas de mencionar. Por ejemplo la había citado en esa pasta fría que había escrito en un día algo complicado, donde aparece entre los muchos recuerdos enumerados: «Me acuerdo de mis huevos con el encaje de alcachofas, que tenían…».
Cuando supe que ‘los huevos’ habían sido elegidos como ingrediente para la publicación de hoy del Rubrica Light and Tasty, la primera receta que me vino a la cabeza fue esta. No podía ser de otra manera. 😊
La receta es sencillísima, pero tiene todas las características que la sección requiere: es light, es sana, y para nosotros los amantes de las alcachofas y los huevos, es súper tasty. 🙂
¡Disfruta!
¡Para más ideas con alcachofas, mira aquí! 👇
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Saludable
- Estacionalidad: Invierno
Ingredientes
- 250 g alcachofas (3 alcachofas + tallos)
- 2 huevos
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca pimienta
- 1 diente ajo
- c.s. perejil picado (opcional)
- c.s. cáscara de limón (rallada)
- c.s. caldo vegetal (o agua)
Instrumentos
- Cacerola
Preparación
Limpiar las alcachofas quitando las hojas exteriores y cortando la punta.
Cortarlas en rodajas finas.
Pelar los tallos y cortarlos en trocitos.
Recuerda frotarte los dedos con un trocito de limón para eliminar las manchas que pueden causar las alcachofas. 😉
👉 Recuerda que para más información sobre las alcachofas puedes echar un vistazo a mi colección de recetas con alcachofas donde también explico cómo limpiarlas.
Pelar y picar el ajo.
En una sartén (yo usé una sartén de acero pero también sirve una antiadherente) hacer que el aceite tome sabor con el ajo picado y luego añadir las alcachofas (y los tallos).
Cocinar a tapa cerrada durante unos 15 minutos.
Si es necesario durante la cocción, mojar con agua o caldo vegetal.
Si se desea, añadir una cucharadita de perejil picado.
Cuando las alcachofas están cocidas se pueden añadir los huevos:
Crear un espacio, un hueco, para cada huevo.
Añadir un chorrito de aceite en los espacios vacíos (usando una sartén antiadherente puede no ser necesario).
Romper los huevos en los espacios vacíos y cocinarlos sin tapa durante algunos minutos, hasta que la clara esté completamente cocida. De esta manera la yema quedará blanda.
Eventualmente, si se desea la yema bien cocida es suficiente completar la cocción a tapa cerrada durante un minuto.
¡No me queda más que desearos buen provecho!
Los huevos con guarnición son una receta muy sencilla que para mí suele ser un segundo plato salva-cenas cuando tengo poco tiempo para cocinar, pero usando un poco de imaginación también se presta a variantes útiles:
En primer lugar se pueden obtener porciones individuales cocinando las alcachofas – o transferiéndolas después de la cocción – en pequeñas sartenes individuales, gracias a las cuales la guarnición puede resultar más uniforme y, digamos, mejor presentable si la ocasión lo requiere. 🙂
Pero también se pueden servir sobre tostadas de pan, o pueden ser usadas como relleno de tostadas vegetarianas (huevos + alcachofas en las tostadas son espaciales, para mí).
Dado que pueden servirse tanto calientes como frías, en versión individual se pueden llevar en la cesta de picnic (¡cuando podamos volver a hacer un picnic!).
Y luego… os adelanto que quiero probar a usarlas como relleno de una quiche, me parece una excelente idea como plato único, por ejemplo para la pausa del almuerzo. ¿Qué decís? ¿probamos? 😉
Consejos sin sal
Las alcachofas son una fuente importante de sales minerales, contienen potasio, sodio, fósforo, magnesio, hierro y calcio, y por este motivo son naturalmente sabrosas. Y gracias también a su sabor característico no necesitan ser saladas. Eventualmente sugiero la adición de un excelente potenciador que va bien con las alcachofas, y según yo también con los huevos: la cáscara de limón rallada. 😉
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
■ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notarse la progresiva reducción.
■ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
■ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
■ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
■ Utilizar verduras picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
■ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
■ Preferir los alimentos frescos.
■ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no disipen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
■ ¡Evitar llevar el salero a la mesa!
■ A veces permitirse un desliz. Hace bien al humor y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
■ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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¿Y mis colegas de Light and Tasty? Aquí están sus recetas:
Carla: Frittata de acelgas y puerros
Daniela: La piadina con huevo
Elena: Ensalada de cangrejo con crostón de huevo
Franca: Huevo en el nido
Milena: El huevo Pío pío
¿Cuáles son las propiedades de la alcachofa?
La alcachofa es digestiva, depurativa, diurética, desintoxicante y antioxidante. Favorece la secreción biliar y desintoxica el hígado. Favorece el buen funcionamiento del intestino (y reduce el riesgo de cáncer de colon) gracias a las fibras. Ayuda a reducir el colesterol.
¿Posibles contraindicaciones de la alcachofa?
Se desaconseja el consumo de alcachofa:
– a quienes sufren de cálculos biliares, ya que podría provocar la obstrucción del conducto biliar (causando cólicos biliares);
– a quienes sufren de alergia o hipersensibilidad a los componentes de la alcachofa;
– durante la lactancia, ya que la alcachofa inhibe la secreción de leche.
Se aconseja un uso moderado a quienes sufren de colon irritable o hinchazón abdominal debido a la alta presencia de inulina y fibras.

