La tarta con aguacate y grosellas es una mezcla de sabores y colores que, además de conquistaros a primera vista, os satisfará y deleitará al primer bocado.
Un dulce inusual, pero perfectamente combinado en los ingredientes que contiene, esponjoso y sabroso en su sencillez.
Las frutas que he utilizado son armoniosas y perfectas juntas: la cremosidad y dulzura del aguacate con su textura mantecosa y ligero sabor a nuez se entrelaza con las grosellas, estas pequeñas perlas de color vivo y sabor ácido.
La tarta con aguacate y grosellas es perfecta para los perezosos desayunos del domingo, el día en que finalmente podéis disfrutar de este momento del día con la familia sin tener que correr al trabajo.
- Porciones: 10 Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 200 g de harina 00
- 50 g de fécula de patata
- 150 g de azúcar
- 3 huevos
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 150 ml de yogur natural 0 grasa
- 1 sobrecito de levadura en polvo
- 125 g de grosellas
- 1 aguacate pequeño
- c.s. de granela de azúcar
Herramientas
- Batidora
- Molde
Pasos
Batimos el azúcar y los huevos durante unos minutos con una batidora o robot de cocina.
Añadimos el aceite de oliva virgen extra, el yogur y mezclamos, vertiendo poco a poco los polvos mezclados (harina, fécula y levadura).
Vertemos en la mezcla las grosellas, reservando algunas para la decoración final, y el aguacate cortado en trozos.
Vertemos la mezcla en un molde engrasado de 24 cm, también podéis usar uno más pequeño y os saldrá una tarta más alta.
Terminamos con la adición de las grosellas reservadas.
Metemos en el horno precalentado a 180º durante unos 25/30 minutos.
Casi al final de la cocción, cuando la tarta haya subido, abrimos el horno y espolvoreamos algunos granitos de azúcar por encima.
La tarta con aguacate y grosellas se conserva perfectamente en su consistencia y sabor durante 3-4 días en la nevera cubierta con film plástico.

