El tzatziki es una de esas recetas que desde hace mucho tiempo quería probar pero que siempre posponía. Y pensar que hasta hace pocos años ni siquiera sabía qué era, el tzatziki!
Nunca he estado en Grecia, así que nunca he tenido el honor de probar un tzatziki original, y el caso ha querido que tampoco haya probado una versión italianizada, personalizada o siquiera envasada (bueno, el tzatziki envasado lo he evitado voluntariamente, soy sincera).
En resumen, nada de tzatziki hasta ahora.
Después de abrir el blog, vi que muchas blogueras proponían su propia versión, y la idea de probarlo comenzó a tentarme.
Pero en este punto surgió otro «problema», que de hecho debería haber considerado desde el principio: los pepinos no son del agrado de mi media naranja 🤷♀️ y son, puedo decirlo, literalmente odiados por mis hijos. 🙄
¿Y entonces? ¿Para qué hacer el tzatziki si luego me lo tengo que comer todo yo sola? 😅 Luego sucede que durante el verano descubro el kéfir (de leche), empiezo a autoproducirlo y a usarlo en mis recetas (un gran descubrimiento).
Y entre todos los experimentos que he hecho para usar el kéfir, también el experimento tzatziki. Fue una de las primeras recetas que probé (y luego repetí varias veces).
Así que, si también queréis probar el tzatziki y además alternativo, hecho con kéfir, aquí tenéis mi receta. La receta original incluye el uso de yogur griego, así que si no tenéis kéfir o si no os gusta, reemplazadlo tranquilamente con el yogur.
👇 A continuación, otras recetas que tienen como protagonista el kéfir autoproducido: 👇
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Saludable
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 100 g kéfir de leche (colado, denso tipo yogur)
- 70 g pepino
- Medio diente ajo (o entero, para un sabor más intenso)
- Algunas hojas menta (o eneldo)
- 1 cucharadita aceite de oliva virgen extra
- pimienta (o guindilla)
- Medio cucharadita limón o vinagre (opcional)
Herramientas
- Rallador
Pasos
Rallar el pepino usando un rallador de agujeros grandes.
👉 Se puede usar el pepino con piel o pelado, a veces lo he hecho con piel y otras sin, porque me gusta el pepino de ambas formas. Hoy os muestro la versión con pepino pelado.
En un bol, mezclar el pepino con el yogur de kéfir
☝ Debe ser bastante denso, si es necesario dejadlo escurrir un poco, como expliqué para el queso para untar).
Picar el ajo, o prensarlo con un prensador de ajo, y añadirlo a la salsa.
Añadir las hojas de menta, o eneldo, y mezclar.
Sazonar con aceite y pimienta o guindilla.
☝ Eventualmente se pueden añadir algunas gotas de limón o de vinagre, incluso media cucharadita para las cantidades que os he indicado. Los he probado ambos, pero al final decidí que, siendo el kéfir ya bastante ácido de por sí, la adición de un ingrediente ácido no es demasiado indicado. Para mí. Encuentro que la guindilla va bien.
Guardar en el frigorífico durante al menos una hora.
Extender sobre rebanadas de pan o tostas o utilizar como salsa de acompañamiento para carnes blancas. Es ideal con pollo, por ejemplo, con los filetes especiados usando el tzatziki en lugar de la salsa de mostaza (que además también es de kéfir 😃).
¡Disfruta!
Y para obtener más información sobre el tzatziki original os remito aquí, ¡siempre es útil tener más información!
Consejos sin sal
Como siempre, os recuerdo que cocino sin sal añadida y os doy cita para la próxima receta dejándoos con mis habituales consejos sin sal: 👇
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
▫ Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ Concederse a veces un capricho. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
¡Sígueme!
en mi página de Facebook
en mis tableros de Pinterest
en mis dos grupos:
El grupo de Catia, en la cocina y más allá
y ¡Justo lo que estaba buscando!
y si te apetece… suscríbete a mi Boletín
y si te apetece… suscríbete a mi Boletín

