Hoy os dejo mi receta del ragú de carne, hecha con la misma receta idéntica de mi madre.
A decir verdad, nosotros tenemos la costumbre de llamarlo «sugo di carne» y no ragú, sin duda por costumbre regional. ¿Y vosotros? ¿Cómo lo llamáis por vuestras zonas?
Sabéis que cocino carne raramente; ya es un hecho, aunque no me he vuelto vegetariana —acusación que mis hijos me han dirigido a menudo— por eso me parece razonable presentaros esta receta hoy, justo después del seitan con pimienta verde propuesto ayer.
Dejé de comprar carne en la gran distribución hace muchos años, por varios motivos entre ellos, pero no sólo, una intolerancia personal hacia las granjas industriales y la gran distribución de productos de origen animal. No estoy en contra de la gran distribución, de hecho, pero no me gusta aplicada a ciertos productos, como la carne: me molesta ver ciertas extensiones de carne en celofán que, a veces, queda sin vender, y lo mismo ocurre con el pescado.
Pero no quiero ponerme demasiado seria hablando del tema de la carne y las granjas; por desgracia, el asunto de las granjas intensivas es serio.
Volviendo a la receta, esta es la receta de mi madre.
Esta misma receta, hecha por mi madre o hecha por mí, da dos resultados parecidos, sí, pero distintos. 🙂
El de la madre es mundial, el mío también lo es, no hay que negarlo 😇 pero es más ligero y más rápido.
Sobre lo de «más ligero» significa «menos aceite». Sobre lo de «más rápido» la explicación es que no estoy de acuerdo con el método clásico de las abuelas que prevé una cocción lenta, horas y horas a fuego muy bajo, porque en mi opinión no es obligatorio que salga más rico por fuerza, y sobre todo porque no me puedo permitir dejar una cazuela en el fuego durante horas: no tengo tiempo entre semana y no puedo, lo confieso, ni los festivos. Pero cada vez que lo hago siempre gusta a todos, incluso a mi madre. 😊 Y eso me deja tranquila y satisfecha con mi forma de cocinar.
🌞 A continuación también os dejo otros ragús míos, de varios tipos:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 1 Hora
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 g carne picada de ternera
- 500 g passata de tomate
- 1 zanahoria
- 1 tallo apio
- Media cebolla dorada
- 1 canela en rama (trozo pequeño)
- 2 clavos de olor
- 1 vasito vino tinto (si falta, vale también blanco)
- 1 cucharada aceite
- pimienta
- albahaca o perejil
Utensilios
- Cazuela de acero
Pasos
Picar la cebolla, la zanahoria y el apio. A cuchillo o con la batidora.
Sofreír en aceite. La cantidad de aceite la decidís vosotros (¿sois como yo o como nuestras madres? 🙂).
Añadir la carne picada.
Desmenuzar la carne con un tenedor y mezclar.
Añadir los clavos, el trocito de canela y pimienta al gusto.
Añadir el vino y dejar que evapore.
👉 Cuando uso clavos y canela suelo usar perejil. Con la albahaca prefiero reducir o quitar del todo las especias.
👉 Si el ragú de carne va a usarse para condimentar los ñoquis, entonces quito las especias y uso romero en lugar de albahaca o perejil; con los ñoquis me gusta mucho el romero en el ragú.
☝️ Cuando la carne está dorada y prácticamente ya cocida, quien usa sal puede añadirla en este punto, pero yo, naturalmente, me salto este paso.
Verter la passata de tomate.
Mezclar, tapar y cocinar durante media hora. Si lo consideráis, podéis continuar la cocción hasta una hora; también depende del tipo de passata de tomate utilizada.
Comprobar de vez en cuando. Usando poco aceite, probablemente será necesario suavizar una o dos veces con algunas cucharadas de agua (quizás la del agua de la pasta).
Es posible usar más o menos passata según vuestro gusto. Como se ve en las fotos siguientes, la cantidad de tomate determina también el aspecto final.
Eventualmente, se puede añadir un chorrito de aceite al final de la cocción; mejor un hilo de aceite en crudo al final que al sofreír.
Y después de daros este último consejo saludable, solo me queda recomendaros mi ragú de carne para vuestras tagliatelle, vuestros strozzapreti, vuestras lasañas o simplemente vuestros rigatoni. Si lo usáis con ñoquis, probad con romero, eh, y luego contadme si os gusta.
Lamentablemente no tengo un plato de pasta ya servido que mostraros, porque después de fotografiar el ragú… ¡mi tropa quería comer! ¡Y cómo darles la razón! 😃
Consejos sin sal
Os recuerdo que mi ragú de carne, como todas mis recetas, está sin sal añadida. 🙂
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal de forma gradual; el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar las especias. Pimiento picante, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Utilizar las hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar verduras picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar cocciones en agua; preferir cocciones que no disipen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas).
▫ Evitar llevar la salera a la mesa!
▫ Permitirse alguna vez un capricho. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas con la sal según tus costumbres.
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