Muy suaves y sabrosos. Los buñuelos de mascarpone y naranja son una alternativa sabrosa a los buñuelos clásicos. Una preparación muy rápida, en poco tiempo tendrás unos buñuelos para chuparse los dedos.
Consejos:
➡️ Para saber si el aceite está listo, basta con tomar un palillo de madera y sumergirlo en el aceite caliente; si alrededor del palillo se forman burbujitas, significa que el aceite está a la temperatura adecuada.
➡️ El aceite no debe estar demasiado caliente, de lo contrario corremos el riesgo de tener buñuelos cocidos por fuera y crudos por dentro; si se oscurecen demasiado, baja el fuego o retira la sartén del fuego para enfriar el aceite.
➡️ Si durante la fritura aparece una especie de espuma, significa que es consecuencia de una temperatura del aceite demasiado baja o de una bajada de temperatura, por ejemplo, cuando intentamos cocinar demasiadas piezas a la vez. En este caso, basta con eliminar la espuma con una espumadera y esperar a que el aceite vuelva a la temperatura adecuada antes de freír más piezas.
Empecemos a hacer travesuras. Buena receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
Estos ingredientes son para unas 35 buñuelitos bastante grandes, si quieres puedes reducir las cantidades a la mitad.
- 500 g harina
- 500 g mascarpone
- 1 sobrecito Levadura para pasteles
- 180 g azúcar granulada
- 100 ml Zumo de naranja (Si la cáscara no está tratada, usarla rallada)
- 3 huevos muy grandes (o 4 pequeños)
- 1 l aceite de cacahuete
Pasos
Poner en un bol los huevos, el azúcar granulada y la cáscara rallada de la naranja. Mezclar con un batidor de mano.
Añadir el mascarpone ablandado previamente (después de trabajarlo con un tenedor) y el zumo de naranja, por último la harina y la levadura, mezclar hasta obtener una masa homogénea, la mezcla resultará firme.
Verter el aceite de cacahuete en una olla de bordes altos, cuando el aceite esté caliente tomar la masa con dos cucharas ligeramente aceitados e introducir delicadamente en el aceite.
Cada vez que tomes la masa, moja las cucharas en el aceite, esta operación hará que la masa se deslice sin alargarse demasiado. Cuando estén dorados, trasládalos a papel absorbente.
Dejar enfriar completamente y espolvorear con azúcar glas.

