Me encanta la focaccia en todas sus formas y con cualquier aderezo. No la preparo a menudo, pero cuando la veo en la panadería no puedo resistir. Hoy os propongo mi versión de la focaccia suave con tomates y aceitunas: esponjosa, aromática y sabrosa, perfecta para un tentempié rápido, una merienda deliciosa o incluso para servir en la mesa durante el almuerzo o la cena. Una receta sencilla, que pone de acuerdo a grandes y pequeños y conquista desde el primer bocado.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 250 g harina 00
- 200 g harina de trigo duro
- 220 g agua
- 15 g levadura fresca
- 10 g sal
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 10 aceitunas negras
- 2 tomates
- 1 cucharadita sal gruesa
- orégano
- romero
Utensilios
- Bol
- Bandeja antiadherente
Preparación
Para preparar la focaccia suave con tomates y aceitunas, poned en un bol grande las dos harinas tamizadas. Formad un volcán y poned en el centro la levadura desmenuzada con un par de cucharadas de agua tibia, comenzando a disolverla con las manos.
Añadid el agua poco a poco y empezad a amasar. Luego incorporad la sal y trabajad con fuerza hasta obtener una masa suave. Agregad el aceite y continuad trabajando hasta su completa absorción. Transferid la masa a una superficie de trabajo y trabajadla durante unos minutos, luego volved a colocarla en el bol y cubrid con un paño. Dejadla reposar durante aproximadamente una hora a una temperatura de al menos 20°. Como alternativa, podéis colocar el bol dentro del horno apagado con la luz encendida, para crear la temperatura ideal para la fermentación.
Tomen una bandeja redonda de 26-28 cm o cuadrada de 30×30 cm, engrásenla y extiendan la masa con las manos. Pinchad la superficie con un tenedor y distribuid las aceitunas deshuesadas y los tomates cortados en trozos. Añadid la sal gruesa, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, orégano y algunas hojas de romero.
Dejad reposar durante otros 30 minutos, luego hornead en horno precalentado a 200° durante aproximadamente 35-40 minutos, hasta que la focaccia esté dorada y esponjosa.
Consejos y variantes
Pueden sustituir los tomates por tomates cherry cortados a la mitad para un sabor más dulce y jugoso.
Se puede sustituir el orégano por romero.
Para una focaccia más rústica, se puede añadir a la masa una cucharada de sémola remolida, que hará la superficie ligeramente crujiente.
La fermentación puede prolongarse hasta 2 horas para una focaccia aún más esponjosa.
Pueden enriquecer la focaccia con alcaparras o algunas lascas de parmesano para una versión más sabrosa. Y por qué no, también con anchoas en aceite.
La focaccia debe servirse caliente o tibia; si quedan rebanadas, caliéntelas ligeramente en el horno antes de disfrutarlas.

