Quien me sigue desde hace tiempo sabe que la masa quebrada es mi aliada perfecta para almuerzos o cenas de última hora, ideal para vaciar la nevera sin renunciar al sabor. Esta vez, sin embargo, quise experimentar algo diferente: los rollitos salados, fáciles de preparar, deliciosos y con un relleno realmente especial.
La idea nace de una de mis pequeñas pasiones: pasear por terrenos baldíos y recoger verduras y frutas silvestres. Esta vez decididamente exageré, llevando a casa nada menos que 5 kilos de acelgas silvestres. Al principio estaba en el séptimo cielo: ¡verdura fresca, ecológica y sin coste alguno! Pero después de dos días y cuatro comidas en las que ya la había consumido, con el congelador lleno y sin más espacio para conservarla, la alegría se convirtió en un pequeño drama culinario. Fue entonces cuando decidí crear estos rollitos salados rellenos de acelgas: una manera simple y sabrosa de transformar un pequeño excedente en un verdadero placer para el paladar.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes
- 1 rollo masa quebrada
- 300 g acelgas, cocidas, hervidas
- 120 g atún en aceite
- 4 lonchas de queso
Preparación
Comienza la preparación sacando el rollo de masa quebrada al menos 10 minutos antes, para que alcance la temperatura ambiente. Enciende el horno estático a 200° y déjalo calentar. Mientras tanto, toma las acelgas ya cocidas y córtalas en trozos grandes.
Cuando la masa quebrada esté lista, desenróllala dejándola sobre el papel de horno. Ahora coloca los ingredientes en capas: una fila de unos dos centímetros con las acelgas, otra con el atún escurrido y otra con las lonchas de queso. Repite hasta terminar los ingredientes, dejando un centímetro de borde al final, necesario para cerrar el rollo.
Enrolla lentamente comenzando desde el borde lleno hasta llegar al borde libre, teniendo cuidado de no romper la masa quebrada mientras la levantas del papel de horno. Cierra bien los extremos y presiona ligeramente con los dedos también el borde superior para sellar todo.Hornea el rollo en el horno ya caliente a 200° y déjalo cocer durante unos 20 minutos, controlando de vez en cuando para evitar que se queme.
Una vez listo, sácalo del horno y déjalo templar por un par de minutos. Con un cuchillo afilado, corta el rollo en rodajas de unos dos centímetros y colócalas en un plato de servir.
Tus rollitos salados están listos para servirse y estarán estupendos tanto tibios como fríos.

