Si buscas una alternativa ligera pero sabrosa a la clásica tortilla en sartén, esta tortilla al horno con patatas y puerros es la solución ideal. El secreto de su sabor único está en la precocción de las verduras: las patatas salteadas con ajo y romero se combinan perfectamente con la dulzura del puerro en rodajas. La cocción en horno, dentro de una fuente forrada con pan rallado, ofrece una costra irresistible en el exterior, manteniendo el corazón suave y sabroso. Perfecta como segundo plato o cortada en cubos para un aperitivo vegetariano.
Si te gustan las tortillas, prueba la tortilla al horno con ricotta y calabacines, la tortilla de ricotta, tortilla doblada con calabacines y queso, omelette con patatas cremosas.
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OTRAS RECETAS CON HUEVOS
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 8 Personas
- Métodos de Cocción: Horno, Fuego
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para la preparación de la tortilla al horno con patatas y puerros
- 800 g patatas
- 1 puerro grande
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 diente ajo
- 1 ramita romero
- 8 huevos
- c.s. sal y pimienta
- 1 cucharada pan rallado
Instrumentos
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- Sartén
- Fuenta para lasagna 20x 25
Pasos para la preparación de la tortilla de puerros y patatas
Comienza lavando y pelando las patatas. Córtalas en trozos regulares y saltéalas en la sartén con un chorrito de aceite, un diente de ajo y una ramita de romero. Este paso permitirá que las patatas se impregnen de sabor y creen una base sabrosa
Mientras las patatas se cocinan, limpia y corta finamente el puerro. Una vez que las patatas estén casi listas, retira el ajo y el romero y añade los puerros. Termina la cocción hasta que las verduras estén tiernas. Ajusta de sal y pimienta, luego apaga el fuego y deja enfriar completamente.
En un bol grande, bate los huevos con una pizca de sal, pimienta y abundante queso parmesano rallado. Cuando las verduras se hayan enfriado, agrégalas a los huevos y mezcla bien para distribuir las patatas y los puerros de manera homogénea.
Toma una fuente para lasagna, úntala con un chorrito de aceite por toda la superficie y espolvorea con pan rallado, haciendo que se adhiera bien también a los bordes. Vierte la mezcla y nivélala. Cocina en el horno estático ya caliente a 180°C durante unos 30 minutos. (El consejo para la cocción: La tortilla está lista cuando la superficie queda bien firme y dorada. Si te gusta una costra más oscura, activa la función grill en los últimos 2-3 minutos.)
Consejos, Variantes y Conservación
CONSEJOS PARA UN RESULTADO PERFECTO
La temperatura de las verduras: Asegúrate de añadir las patatas y los puerros a los huevos solo cuando estén tibios o fríos. Si los añades calientes, el huevo comenzará a coagularse inmediatamente, arruinando la consistencia final de la tortilla.
La elección del molde: Para obtener una costra perfecta, usa un molde de cerámica o metal (la clásica fuente para lasagna). Estos materiales transmiten el calor de manera uniforme, haciendo que el fondo de pan rallado quede bien dorado y crujiente.
Secado de las patatas: Antes de ponerlas en la sartén, seca los trozos de patata con un paño. Si están secas, crearán de inmediato esa costra sabrosa sin «hervirse» en el aceite.
La prueba del palillo: Igual que para los pasteles, inserta un palillo en el centro de la tortilla: si sale seco y sin restos de huevo líquido, significa que la cocción está completada.
VARIANTES DELICIOSAS
Versión fundente: Si quieres hacer el plato aún más rico, añade al relleno cubitos de queso ahumado o de mozzarella bien escurrida. Con la dulzura del puerro, lo ahumado queda divinamente.
Toque de color: Para una variante más colorida, puedes añadir junto con los puerros un puñado de hojas de espinacas frescas o cubos de zanahoria hervida: el contraste cromático entre el amarillo del huevo y el verde será precioso.
Sin lácteos: Si quieres una versión más ligera, puedes omitir el parmesano y sustituirlo con una cucharada de levadura nutricional en escamas o simplemente con abundante cebollino fresco picado.
Crujiente extra: Prueba a mezclar al pan rallado del molde semillas de sésamo o semillas de amapola. Darán un toque tostado y una textura aún más especial a la base de tu tortilla.
VARIANTES DELICIOSAS
Versión fundente: Si quieres hacer el plato aún más rico, añade al relleno cubitos de queso ahumado o de mozzarella bien escurrida. Con la dulzura del puerro, lo ahumado queda divinamente.
Toque de color: Para una variante más colorida, puedes añadir junto con los puerros un puñado de hojas de espinacas frescas o cubos de zanahoria hervida: el contraste cromático entre el amarillo del huevo y el verde será precioso.
Sin lácteos: Si quieres una versión más ligera, puedes omitir el parmesano y sustituirlo con una cucharada de levadura nutricional en escamas o simplemente con abundante cebollino fresco picado.
Crujiente extra: Prueba a mezclar al pan rallado del molde semillas de sésamo o semillas de amapola. Darán un toque tostado y una textura aún más especial a la base de tu tortilla.
CONSERVACIÓN
En el frigorífico: La tortilla se conserva perfectamente durante 2 días en un recipiente hermético. Es excelente incluso fría o a temperatura ambiente.
Cómo recalentarla: Para devolverle la crujientez a la base de pan rallado, caliéntala durante unos minutos en el horno ventilado o en una sartén antiadherente bien caliente. Evita el microondas si quieres mantener la costra crujiente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar las verduras con antelación?
¡Por supuesto que sí! Puedes saltear patatas y puerros incluso por la mañana para la noche (o el día anterior) y conservarlos en el frigorífico. A la hora de servir, solo necesitarás batir los huevos, añadir las verduras frías y hornear. Es un excelente truco para quienes tienen poco tiempo por la noche.
¿Por qué la tortilla se ha hinchado en el horno y luego se ha desinflado?
Sí, es completamente normal. El huevo en el horno tiende a crear burbujas de aire y a hincharse como un soufflé, pero una vez fuera del calor se asienta y se compacta. No te preocupes, el sabor y la textura interna seguirán siendo perfectos.
¿Puedo usar papel de horno en lugar de pan rallado?
Puedes hacerlo si tienes miedo de que la tortilla se pegue, pero perderías la costra crujiente que ofrece el pan rallado sobre la base aceitada. Si decides usar papel de horno, te recomiendo espolvorear igualmente un poco de pan rallado sobre la superficie de la tortilla antes de hornear para mantener el efecto «crunch».

