La tarta de nata y fresas es deliciosa, fresca y muy sencilla de realizar. Un clásico y genuino Bizcocho relleno con abundante nata y muchas fresas perfumadas.
Espectacular y facilísima, con un sabor que recuerda a las copas de nata y fresas que nos daban nuestros abuelos para merendar, es perfecta para cualquier ocasión, para las fiestas de cumpleaños o simplemente para un goloso postre después de la cena.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 6 personas
- Cocina: Italiana
TARTA DE NATA Y FRESAS
- 45 g harina 00
- 45 g fécula de patata
- 90 g azúcar
- 3 huevos
- 500 ml nata fresca para montar
- 400 g fresas (+ 20 g de azúcar granulada)
- 100 g azúcar glas
- c.s. sirope de fresa
- c.s. limoncello
TARTA DE NATA Y FRESAS
Para la realización de esta deliciosísima tarta de nata y fresas comenzamos con la preparación del Bizcocho.
En un bol ponemos los huevos y el azúcar, batimos con las varillas eléctricas hasta obtener una mezcla clara y espumosa, tomará unos 10/15 minutos.
En este punto podemos agregar la harina y la fécula previamente tamizadas. Las integramos a la mezcla con la ayuda de una espátula con movimientos de abajo hacia arriba para no desmontar la mezcla.
Unimos la ralladura de limón y vertemos la mezcla en un molde de 20 cm previamente engrasado y enharinado.
Horneamos en horno precalentado en modo estático a 180° durante unos 30 minutos. Comprobad la cocción con un palillo.
Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente.
Mientras tanto, cortamos las fresas en un bol, agregamos el jugo de un limón, el azúcar y el limoncello (decidid si os gusta más o menos alcohólica). Dejamos macerar un poco hasta que las fresas no liberen un poco de su jugo 😋. Este líquido será nuestro almíbar.
En un bol aparte montamos la nata fresca líquida con el azúcar glas a punto de nieve bien firme. La dividimos en dos boles porque una parte se usará completamente blanca para la decoración, mientras que en la otra bol de nata montada añadimos las fresas.
Cortamos el bizcocho con un cuchillo de sierra obteniendo tres discos.
Ponemos el primer disco en un plato o bandeja y lo mojamos con el almíbar de fresas y limoncello preparado anteriormente.
Añadimos la nata montada con las fresas.
Añadimos sobre el relleno el otro disco de bizcocho, repetimos la operación anterior: almíbar y relleno de nata y fresas.
Cubrimos con el último disco de bizcocho, lo mojamos con el almíbar y comenzamos con la nata reservada a cubrir la superficie de la tarta con una manga pastelera haciendo rosetones de nata. Completamos con más fresas cortadas en gajos.

