¡Finalmente las he hecho! Empiezo así la introducción de la receta de hoy: las rosquillas fritas, receta sin patatas, suaves y deliciosas como las de la cafetería! ¿Sabéis por qué empiezo así? Porque esta es una de esas recetas que anoté en el cuaderno de notas hace años y años, pero luego cada vez que la leía la pasaba por alto. Las excusas eran las siguientes: cuatro horas de fermentación, venga ya, haz otra cosa que no podemos perder tanto tiempo. Luego tienes que freír y el olor se queda en casa todo el día. Y luego me contaba que de todos modos no saldrían bien, que no estaría satisfecha con el resultado y así sucesivamente. Bueno, estaba equivocada y me mentía a mí misma, sabiendo claramente que todas estas eran obviamente y claramente, excusas!
Al final, sin embargo, me decidí, ¿y queréis saber por qué? Como regalo de Navidad, Luca me regaló la batidora planetaria Kenwood, una herramienta que faltaba, o mejor dicho, tenía la batidora planetaria pero estaba anticuada. Ya no tenía el gancho de hoja y los movimientos eran limitados, la pobrecita tenía muchos años de servicio a sus espaldas. Aún no la he desechado, por cariño y agradecimiento, la guardo en su caja en el garaje. Pero tenía que probar la nueva y así me vino a la mente esta receta olvidada. Por supuesto, esperé el día libre de trabajo porque, admitámoslo, cuatro horas de fermentación no son pocas y al final aquí estoy para contaros, mostraros y guiaros en la receta de las rosquillas fritas muy suaves sin patatas!
¿Por qué las rosquillas sin patatas? Porque mi abuela Licia siempre las ha hecho así, sin patatas y súper suaves, con el azúcar que las hace aún más apetecibles y ese aroma de vainilla que las hace irresistibles! ¡Probar obviamente para creer! ¿Vosotros las llamáis buñuelos fritos? Nosotros no, la palabra buñuelos de Carnaval nunca ha formado parte de nuestra vida como familia, como mujeres en la cocina, en nuestro léxico, en fin. Así que tengo mucha curiosidad por saber cómo llamáis vosotros a este dulce. En esencia, estamos hablando de una masa similar a la de un pan brioche que luego se fríe en lugar de hornear. Si os apetece, hacédmelo saber en los comentarios.
Dado que se acerca el Carnaval y las freidoras, las ollas con aceite o las freidoras de aire están calentando motores, pensé en dejaros también otras recetas de Carnaval para probar. Pensad en los buñuelos de Carnaval o castagnole que se quiera, en los krapfen o bomboloni a la crema fritos, en las chiacchiere de Carnaval o mentiras de Carnaval, para terminar con las melocotones de Carnaval con Nutella y los arancini de Carnaval de las Marche fritos o al horno.
Todas estas recetas las encontraréis en los enlaces a continuación. Cada enlace se puede hacer clic y os llevará directamente a la receta que hayáis elegido leer. Además, por supuesto, está la colección de recetas donde también encontraréis las Máscaras de Carnaval rellenas de Nutella, súper golosas y fáciles de preparar con los más pequeños.
Ahora, dado que ya he hablado mucho antes de la receta de las rosquillas fritas, diría que pasemos directamente a la sustancia.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 4 Horas
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 20Piezas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Carnaval, Todas las estaciones
- Energía 579,02 (Kcal)
- Carbohidratos 24,48 (g) de los cuales azúcares 7,18 (g)
- Proteínas 3,96 (g)
- Grasa 52,96 (g) de los cuales saturados 10,16 (g)de los cuales insaturados 40,13 (g)
- Fibras 0,67 (g)
- Sodio 63,20 (mg)
Valores indicativos para una ración de 44 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes para preparar 20 rosquillas fritas sin patatas suaves y deliciosas
- 300 g harina 00
- 200 g harina Manitoba
- 2 huevos (medianos a temperatura ambiente)
- 60 g azúcar
- 50 g mantequilla (a temperatura ambiente)
- 200 ml leche (a temperatura ambiente)
- 50 ml agua (en mi caso desecada)
- 10 g levadura fresca
- 3 g sal
- 1 vaina vainilla (o una ampolla o una bolsita)
- 1 l aceite de cacahuete (o aceite para freír)
- 60 g azúcar
Herramientas para preparar las rosquillas fritas sin patatas suaves como las de la cafetería
- 1 Batidora planetaria
- 1 Báscula de cocina
- 1 Superficie para amasar
- 1 Rodillo
- 1 Cortapastas
- 1 Fogón
- 1 Sartén para freír
- 1 Espumadera
- 1 Bandeja
- 1 Papel absorbente
- 1 Plato
- 2 Paños de cocina
Pasos de la receta rosquillas fritas sin patatas
Empiezo por pesar todos los ingredientes y los coloco en la superficie de trabajo cerca de la batidora planetaria, para poder continuar con la preparación del amasado de las rosquillas sin patatas rápidamente. Recordad, donde se especifique, los ingredientes deben estar a temperatura ambiente. Vierto en el bol la leche, el agua y la cantidad de azúcar. Desmenuzo la levadura fresca con las manos y enciendo la máquina eligiendo el gancho de hoja para esta preparación. Dejo que trabaje hasta que la levadura esté completamente disuelta.
Ahora puedo proceder introduciendo las harinas, rompiendo los dos huevos, añadiendo las semillas de la vaina de vainilla. Dejo que la batidora trabaje la masa y, mientras tanto, empiezo a añadir la mantequilla. Trozo a trozo hasta su completa absorción. Por último, he añadido el pellizco de sal. Apago la batidora y desprendo la masa del gancho de hoja.
Enharino las manos y espolvoreo la superficie para amasar. Desinflo la masa presionando con un puño en el centro. En el video de la receta podéis ver claramente todos los pasos que estoy describiendo. Recupero del bol la masa y, con la ayuda de las manos primero y luego del rodillo, en mi caso de silicona, extiendo la masa creando un buen rectángulo de aproximadamente 2 cm de espesor. Tomo un cortapastas bastante pequeño y recorto varios discos de masa. Luego, con un cortapastas aún más pequeño o, como en mi caso, con una boquilla, recorto un agujerito en el interior de los discos.
Consejos anti desperdicio: no tiréis los restos. Los circulitos centrales recortados de los agujeros de las rosquillas los freí obteniendo pequeñas bolitas súper deliciosas y suaves. No me gustan los desperdicios y así también utilicé lo reamasado, rehaciendo una bola con las manos y extendiéndola nuevamente para crear más rosquillas. De esta manera aproveché toda la masa creada y obtengo 20 rosquillas no demasiado grandes.
Ahora dispongo en dos bandejas, cubiertas con un papel de horno, las rosquillas. Las cubro con un paño de cocina y las dejo leudar otra hora. Pasado este tiempo podré proceder con la cocción. Si no queréis tomar una rosquilla a la vez con las manos porque pensáis que se romperán, podéis cortar el papel de horno con unas tijeras y lentamente colocar las rosquillas en el aceite ayudándoos con este último.
Coloco en el fogón una sartén para freír y la lleno con un litro de aceite de semillas. Os aconsejo elegir un aceite alto oleico, como el de semillas de girasol o de semillas de cacahuete. Son aceites con «la grasa buena», si así se puede decir ya que siempre estamos hablando de aceite, que ayudan a obtener fritos crujientes, secos, en fin, una fritura de calidad.
Ahora la fase más delicada: la cocción. Debemos freír una o dos rosquillas máximo en la sartén para evitar que se oscurezcan por fuera porque no logramos girarlas ágilmente. Luego ya no estarán tan suaves como queríamos. Así que tomo una espumadera y un tenedor para girarlas con un solo gesto. Las dejo cocinar un par de instantes por lado girándolas muy a menudo. Luego, una vez fritas, las escurro y las coloco en la bandeja donde he colocado un papel para fritos para luego sumergirlas en el plato donde he vertido el azúcar.
Realizar este paso cuando las rosquillas todavía están calientes es fundamental, de lo contrario el azúcar no se adherirá a su superficie.
He terminado la cocción de las rosquillas que había preparado y, hechas las fotos, las regalé a los familiares y a los compañeros de trabajo que, en ambos casos, se las comieron todas. No me queda más que desearos buen provecho y recordaros que os espero cada día aquí en mi blog con muchas recetas fáciles, rápidas y buenísimas como esta!
¿No quieres freír? Puedes cocinar las rosquillas sin patatas o buñuelos sin patatas en la masa al horno. Solo tendrás que proceder, después del segundo leudado en la bandeja, de la siguiente manera. Enciende el horno a 180 grados con modo estático y déjalo llegar a temperatura. Luego pinta con huevo batido o con leche la superficie de las rosquillas ayudándote con un pincel de cocina. Hornea y deja cocinar de 20 a 25 minutos. Una bandeja a la vez y colocada en la parte central del horno. Deberás obtener rosquillas bien infladas y doradas. Luego, cuando estén calientes, pásalas por el azúcar y déjalas enfriar en una rejilla para dulces o en una bandeja cubierta con papel para fritos o papel absorbente de cocina.
Consejos, conservación y variaciones
Consejos para la receta: como ya se ha dicho, los ingredientes deben estar a temperatura ambiente donde se indique. El trabajo de la masa es fundamental, así como añadir la mantequilla en trozos esperando que sea absorbida poco a poco. Controlar la temperatura del aceite durante la cocción para evitar que las rosquillas se oscurezcan y endurezcan en lugar de quedar suaves como las de la cafetería.
Variaciones: si no tienes harina Manitoba, puedes utilizar toda harina 00, pero te aconsejo mezclar siempre las harinas y elegir aquellas con potencia superior a W300 cuando se preparan fermentados que superan las dos o tres horas de leudado, como en este caso. Si no quieres utilizar mantequilla, puedes sustituirla con 50-60 ml de aceite de semillas. La vainilla no la eliminaría: el aroma de las rosquillas también se debe a la presencia de este ingrediente. Si quieres utilizar la levadura seca, la de sobres de levadura deshidratada, deberás añadir unos 10-12 gramos. Lee la dosis indicada en el sobre para 500 gramos de harina porque a menudo varía de levadura a levadura.
Conservación: podrás conservar las rosquillas fritas en un contenedor para dulces con tapa, teniendo cuidado de cerrarlas solo cuando estén completamente frías, de lo contrario se ablandarán demasiado. Podrás conservarlas por un par de días.

