Las alcachofas a la romana son un plato típico de la cocina del Lacio, en particular de la tradición campesina romana. En Roma y sus alrededores este plato se prepara con alcachofas de la variedad Romanesco, recolectadas en el período entre febrero y abril. La alcachofa romanesca IGP de la variedad mammola se produce solo en las zonas de la provincia de Viterbo, Roma y Latina, e incluye los municipios de Montalto di Castro, Canino, Tarquinia, Allumiere, Tolfa, Civitavecchia, Santa Marinella, Campagnano, Cerveteri, Ladispoli, Fiumicino, Roma, Lariano, Sezze, Priverno, Sermoneta, Pontinia. Preparadas con alcachofas mammola, hierbabuena fresca, ajo y aceite de oliva virgen extra, representan un acompañamiento sencillo pero lleno de aromas, perfecto para acompañar platos de carne o pescado. Esta receta tradicional de las alcachofas a la romana resalta la estacionalidad de los ingredientes y valora una cocción lenta y delicada, que hace las alcachofas tiernas y aromáticas, sin cubrir su sabor auténtico.
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- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Estufa
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno, Primavera
Ingredientes
- 4 alcachofas
- 150 g aceite de oliva virgen extra
- sal
- 1 limón
- 1 diente ajo
- hierbabuena
- perejil
Herramientas
- 1 Cuenco
- 1 Cuchillo
- 1 Cazuela
Pasos
Limpiar las alcachofas, quitando las hojas externas más duras, limpiar el tallo de la parte verde oscura y cortar la punta de las alcachofas.
Pasar el limón por toda la alcachofa y ponerla a remojo en agua y jugo de limón, para evitar que la alcachofa se oxide. Proceder del mismo modo con todas las alcachofas. Lavar y picar el perejil, la hierbabuena y el ajo.
Abrir ligeramente las hojas, salpimentar e introducir la mezcla de hierbas en el interior.
En una cazuela, añadir el aceite y calentar. Colocar las alcachofas boca abajo y añadir unas cucharadas de agua. Cubrir con una tapa y dejar cocer durante unos 30 minutos, o hasta que las alcachofas estén tiernas.
Comprobar, si es necesario añadir más agua, para que no se sequen demasiado.
Servir templadas o a temperatura ambiente.
Consejos
Se conservan en el frigorífico por 4 días.
Se pueden congelar, pero anticipan en 15 minutos el tiempo de cocción.
Usa exclusivamente hierbabuena romana, no menta común: es fundamental para el sabor auténtico.
Las alcachofas a la romana son aún más sabrosas al día siguiente, dejadas reposar.
Para una consistencia perfecta, evita remover durante la cocción: basta con agitar ligeramente la cazuela.
Elimina el ajo para un sabor más delicado.
Alcachofas a la romana en sartén: ideal si no tienes una cazuela alta, cubriendo con tapa y papel de horno.

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