La pasta con crema de patatas y salchicha es un primer plato cremoso, envolvente y lleno de sabor, perfecto cuando se desea comida reconfortante hecha en casa con ingredientes simples y genuinos.
Se trata de una receta fácil y rápida, ideal para el almuerzo de todos los días o para una cena improvisada, que conquista por su consistencia aterciopelada y por su sabor pleno y reconfortante. Las patatas, trituradas después de la cocción, otorgan una cremosidad natural sin necesidad de nata, mientras que la salchicha añade carácter y sabor al plato.
Un primer plato de la tradición hogareña, simple pero nunca banal, capaz de poner de acuerdo a toda la familia.
Por qué te encantará esta pasta
– cremosa sin nata
– ingredientes simples y fácilmente sustituibles
– perfecta como salvación para el almuerzo o cena
– encanta a toda la familia, ¡niños incluidos!
Descubre también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para preparar la Pasta con crema de patatas y salchicha
- 350 g pasta
- 400 g Patatas
- 300 g Salchicha
- 150 g queso parmesano
- 1 cebolla
- 4 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
- c.s. albahaca
- Sal
- Pimienta
- c.s. leche
Herramientas para preparar la Pasta con crema de patatas y salchicha
- 2 Ollas
- 1 Tenedor
- 1 Robot de cocina
- 1 Cocina
- 1 Espumadera
Cómo preparar la Pasta con crema de patatas y salchicha
Lava, pela las patatas y córtalas en daditos pequeños.
En una sartén grande sofríe la cebolla picada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Añade las patatas, ajusta de sal y deja que se doren suavemente durante unos minutos. Tapa y cocina hasta que estén blandas, añadiendo un poco de agua si es necesario. Añade albahaca fresca.
Transfiere las patatas cocidas a una batidora y tritúralas con la mitad del queso parmesano rallado, un poco de leche, albahaca y pimienta, hasta obtener una crema suave y aterciopelada.
En la misma sartén dora la salchicha desmenuzada, sin añadir más grasas, hasta que esté bien dorada.
Cocina la pasta en abundante agua salada y escúrrela al dente, reservando un poco de agua de cocción.
Vierte la pasta en la sartén con la salchicha, añade la crema de patatas y el resto del queso y mezcla a fuego lento, añadiendo si es necesario unas cucharadas de agua de cocción.
Mezcla bien hasta obtener una consistencia cremosa y sirve de inmediato.
Consejos y variantes
Puedes sustituir la leche por agua de cocción de la pasta para una versión aún más ligera.
En lugar de salchicha puedes usar speck, panceta o jamón cocido.
Si te gustan los aromas intensos, prueba a añadir una pizca de nuez moscada.
Excelente también con otros formatos de pasta: fusilli, casarecce, rigatoni, trofie.
Conservación
La pasta con crema de patatas y salchicha se conserva en el frigorífico durante 1-2 días en un recipiente hermético. Al momento de recalentarla, añade un chorrito de leche o agua para devolverle la cremosidad.
Preguntas frecuentes
¿Cómo hacer cremosa la pasta con patatas sin nata?
La cremosidad se obtiene triturando las patatas cocidas con queso parmesano y un poco de leche o agua de cocción de la pasta, sin necesidad de nata ni quesos cremosos.
¿Qué tipo de patatas usar para la crema de patatas?
Son ideales las patatas de carne amarilla o harinosas, ya que garantizan una consistencia más aterciopelada y cremosa.
¿Puedo preparar la crema de patatas con antelación?
Sí, la crema de patatas puede prepararse con antelación y conservarse en el frigorífico durante 24 horas en un recipiente hermético.
¿Qué pasta usar para la pasta con crema de patatas y salchicha?
Son perfectos los formatos de pasta corta como gemelos, fusilli, rigatoni, casarecce, mezze maniche o trofie.
¿Puedo sustituir la salchicha?
Sí, puedes usar speck, panceta o jamón cocido en dados. Alternativamente, puedes preparar una versión vegetariana eliminando la carne y sustituyendo con setas, calabaza o calabacines.
¿La pasta con crema de patatas es adecuada para niños?
Sí, es un primer plato de sabor delicado y consistencia cremosa, muy apreciado también por los más pequeños.

