Los ravioles dulces son unos dulces tradicionalmente preparados durante el período de Carnaval, pero son tan buenos que los hacemos también durante el resto del año. Tienen una envoltura de masa quebrada crujiente y un corazón cremoso de ricotta. Los preferimos fritos, pero también se pueden hornear o enriquecer con trocitos de chocolate en su interior.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 20
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Carnaval
Ingredientes
- 300 g harina 00
- 50 g azúcar
- 30 g mantequilla (a temperatura ambiente)
- 1 1/2 cáscara de naranja (rallada)
- 2 huevos
- 1 cucharadita levadura en polvo (nivelada)
- 1 pizca sal
- 300 g ricotta de oveja
- 75 g azúcar
- 1 1/2 cucharadita canela en polvo
- al gusto aceite de girasol
- al gusto azúcar glas
Herramientas
- Corta pastas redondo de 6 cm de diámetro
- Rodillo
- Sartén para freír
Preparación
Para preparar los ravioles dulces con ricotta, comienza con la base. En una mesa de trabajo coloca la harina tamizada y forma un volcán. Dentro de este, agrega el azúcar, una pizca de sal, la cáscara de naranja y los huevos, y bate todo con un tenedor para mezclar los ingredientes. Añade la mantequilla ablandada y la levadura, y comienza a amasar con las manos hasta obtener una bola lisa y homogénea.
Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar durante 10 minutos.Mientras tanto, procede preparando el relleno. En un bol coloca la ricotta junto con el azúcar y la canela. Trabájala a crema con la ayuda de un tenedor o una batidora eléctrica o manual.
Ahora procede con la creación de los ravioles. Espolvorea la mesa de trabajo con un poco de harina y extiende la masa con un rodillo hasta un grosor de aproximadamente 3 mm.
Con un corta pastas de 6-8 cm de diámetro, recorta círculos. Coloca en medio círculo una cucharadita de crema de ricotta, dejando libre el borde. Cierra los ravioles uniendo el borde superior con el inferior y sella presionando con los dientes de un tenedor, para que no se abran durante la cocción. Repite la operación hasta agotar los ingredientes.
En una sartén honda, vierte abundante aceite de girasol y caliéntalo a fuego medio. Haz la prueba con un raviol: si sube rápidamente a la superficie, el aceite está listo; si se oscurece demasiado rápido, retira la sartén del fuego por unos segundos o añade más aceite. Fríe los ravioles durante aproximadamente un minuto, dándoles la vuelta en ambos lados, hasta que estén dorados.
Escúrrelos sobre papel absorbente, déjalos enfriar y colócalos en una bandeja. Espolvorea con azúcar glas antes de servir.
Consejos
Recomiendo consumirlos solo una vez fríos.

