La tarta salada de alcachofas, jamón cocido y mozzarella es una receta fácil y sabrosa, con un procedimiento sencillo, que se adapta a mil ocasiones.
Ya sea servida como entrante o como segundo plato, es una tarta rústica excepcional para compartir en familia y disfrutarla rebanada tras rebanada, hecha aún más sabrosa por el toque del jamón y un corazón fundente.
Esta versión con alcachofas es ideal para preparar en excursiones, porque está buenísima incluso fría y se transporta con mucha comodidad.
Y como siempre, cuando hay alcachofas, la receta se convierte en un «imprescindible» para la temporada de Pascua, revelándose como un buen consejo para el picnic de Pascua.
Es un plato único perfecto para una cena o comida rápida, ideal para enriquecer un aperitivo o un buffet, para llevar a casa de amigos o al trabajo. Gracias a su equilibrio de sabores y su simplicidad, siempre logra poner a todos de acuerdo en la mesa.
La frescura de las alcachofas y su sabor único, entre dulce y amargo, combina divinamente con la salinidad del jamón y la suavidad de la mozzarella, demostrando cómo esta tarta puede personalizarse cada vez con los ingredientes que tenemos en la nevera para obtener un sabor nuevo.
Podrás cocinar esta tarta salada tanto en el horno tradicional (estático o ventilado), como en la freidora de aire: encontrarás los tres métodos descritos en detalle en la receta a continuación.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 8 Personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
Tarta Salada de Alcachofas y Jamón Cocido
- 1 lámina masa de hojaldre (o brisa redonda o rectangular)
- 5 alcachofas (frescas o congeladas)
- 2 patatas (de tamaño mediano)
- 150 g jamón cocido (en lonchas o cortado en dados)
- 125 g mozzarella (asegúrate de que esté bien seca o escurrida)
- 3 huevos (más la clara para el relleno)
- 1 yema (con una cucharada de leche para pintar los bordes y hacerlos brillantes y dorados)
- 3 cucharadas queso parmesano
- 1 cebolleta fresca (o un diente de ajo en camisa, si prefieres)
- 1 ramito perejil (para picar fresco)
- 1 limón (servirá el zumo para evitar que las alcachofas se oscurezcan)
- sal
- pimienta
- vino blanco seco (o caldo de verduras)
- aceite de oliva virgen extra
Herramientas
- Freidoras de aire
- Fuente para horno
- Sartén
- Bol
Pasos
Tarta Salada de Alcachofas y Jamón Cocido
Limpia las alcachofas eliminando las hojas externas más duras y las puntas. Córtalas por la mitad, quita la barba central y redúcelas a gajos finos.
Ponlas en remojo en agua y zumo de limón para evitar que se oscurezcan.
Pela las patatas, lávalas y córtalas en trozos uniformes para garantizar una cocción homogénea.
En una sartén grande, calienta el aceite con la cebolleta cortada. Añade las patatas y déjalas tomar sabor durante unos minutos, luego incorpora las alcachofas bien escurridas.
Desglasa con un chorrito de vino blanco (opcional) o un cazo de caldo de verduras. Tapa y cocina durante unos 15-20 minutos hasta que las verduras estén tiernas.
Al final de la cocción, ajusta de sal, pimienta y espolvorea con el perejil picado. Deja enfriar.
En un bol grande, bate los 3 huevos con el queso parmesano, una pizca de sal y pimienta.
Añade las verduras ya tibias, la mozzarella cortada en cubos y el jamón cocido.
Mezcla con delicadeza.
Forra un molde (diámetro 24-26 cm) con la masa de hojaldre manteniendo su papel de horno.
Pincha el fondo con un tenedor. Vierte dentro la mezcla nivelándola bien.
Dobla los bordes del hojaldre hacia el interior y píntalos con la yema de huevo para obtener un dorado perfecto.
Horno Ventilado: Cocinar en horno precalentado a 200°C durante unos 20-25 minutos.
Horno Estático: Cocinar a 200°C durante unos 30-35 minutos.
Freidora de Aire: Inserta el molde en la cesta y cocina a 200°C durante 15-18 minutos, comprobando que los bordes estén bien dorados.
Consejo: Saca la tarta del horno y déjala reposar 5-10 minutos antes de cortarla; esto permitirá que la mozzarella se estabilice y las rebanadas queden perfectas!
Buen provecho.
Consejos
Puedes sugerir a los lectores que, si tienen prisa, pueden usar corazones de alcachofa congelados ya listos: en ese caso serán suficientes unos 300-400g y no necesitarás el limón!
La mozzarella y las alcachofas pueden soltar agua. Para evitar que la base del hojaldre se vuelva «humedecida», te recomiendo hacer una capa con las lonchas de jamón cocido directamente sobre la masa antes de verter el resto del relleno. Actuará como una «barrera» protectora.
Si usas una mozzarella muy fresca, córtala en cubos al menos 30 minutos antes y déjala escurrir en un colador. Alternativamente, puedes usar la específica para pizzas (el bloque) que es menos acuosa.
Para un borde brillante y crujiente como el del horno del panadero, no olvides pintar con la yema de huevo batida con una cucharadita de leche.
Para un borde brillante y crujiente como el del horno del panadero, no olvides pintar con la yema de huevo batida con una cucharadita de leche.
Conservación y Recalentamiento
En el frigorífico: La tarta salada se conserva perfectamente durante 2-3 días cerrada en un recipiente hermético.
Cómo recalentarla: Para devolver la crocancia al hojaldre, evita el microondas (que la vuelve gomosa). Mejor calentarla 5 minutos en horno caliente o en la freidora de aire a 170°C durante unos instantes.
En el congelador: Puedes congelarla ya cocida (una vez fría). Cuando quieras comerla, ponla directamente en el horno aún congelada a 180°C durante unos 15 minutos.
Notas
Si te gustan los sabores intensos, sustituye la mozzarella por scamorza ahumada.
Sin gluten: Esta receta queda muy bien también con una lámina de hojaldre gluten-free, ¡los ingredientes del relleno ya lo son naturalmente!
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿La puedo hacer en versión vegetariana?
Si prefieres una versión Vegetariana, puedes omitir tranquilamente el jamón cocido.
La tarta seguirá siendo deliciosa, pero para no perder ese toque de sabor extra, aquí están mis consejos:
Sustituye el jamón por scamorza ahumada o taleggio. La ahumada de la scamorza recordará muy bien el sabor del jamón, añadiendo profundidad al plato.
Añade piñones tostados o nueces picadas groseramente dentro de la mezcla. Se combinarán maravillosamente con la dulzura de las patatas y el amargor de las alcachofas.
Aumenta la dosis de Parmigiano o añade un poco de Pecorino rallado en la mezcla de huevos para dar un impulso de sal natural.
Verdura extra: Puedes enriquecer el relleno añadiendo setas salteadas junto con las alcachofas y las patatas.
¿Cómo cambia el procedimiento?
El procedimiento sigue siendo idéntico al de la receta principal, simplemente omitiendo la capa de jamón. En este caso, para proteger la base de la humedad de las verduras y la mozzarella, puedes espolvorear el fondo del hojaldre con una cucharada de pan rallado antes de verter el relleno.

