¿Conocéis el ajo de oso? Yo lo descubrí hace poco, gracias a una amiga que lo recogió en el bosque y me trajo un buen manojo. ¡Lo encuentro realmente fabuloso! Su aspecto no tiene nada que ver con el ajo clásico que solemos utilizar, así que descúbrelo conmigo.
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Aquí encuentras una deliciosa receta con ajo de oso:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 1 Pieza
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes
- 100 g ajo de oso
Pasos
El ajo de oso, es una variedad silvestre de ajo, una planta espontánea y aromática, que florece de abril a junio. Se puede encontrar en los bosques, sobre todo cerca de los ríos o en ambientes húmedos. Se cree que su nombre particular proviene del hecho de que a los osos, al despertarse de la hibernación, les encanta porque les ayuda a recuperar energías después del invierno.
La planta está formada por tres partes principales que son todas comestibles:
las hojas largas y estrechas de consistencia carnosa y de un bonito color verde intenso, con un fuerte olor a ajo que se siente sobre todo al recogerlas, pueden usarse para preparar un pesto muy fragante (después de lavarlas bien);
las flores de color blanco similares a los lirios de los valles pueden disfrutarse tanto cocidas como crudas (después de lavarlas cuidadosamente);
el bulbo blanquecino de forma alargada puede ser picado y añadido a tortillas y menestras (después de pelarlo).
El ajo de oso tiene muchas propiedades, entre las tantas podemos recordar que ayuda a reducir el colesterol malo en la sangre gracias a la presencia de azufre, ayuda en el control de la presión arterial y tiene un efecto antibacteriano gracias a la presencia de alicina.
Su sabor es mucho más delicado, resulta más digerible que el ajo que normalmente usamos y no genera mal aliento. Se puede decir que se asemeja ligeramente al cebollino. Para sentir aún menos el aroma, es aconsejable combinarlo con perejil, salvia o romero.
El ajo de oso no es venenoso, pero hay que tener mucho cuidado ya que es similar a algunas plantas tóxicas, que pueden confundirse fácilmente con esta planta aromática. Por lo tanto, se recomienda comprarlo en los mercados locales si no se es un conocedor profundo.
La principal contraindicación es la alergia a plantas similares, como la cebolla y el ajo. Además, se desaconseja su consumo a quienes toman anticoagulantes, medicamentos para el control de la presión, de la glucemia y a quienes están embarazadas. En cualquier caso, siempre es mejor consultar a su médico, especialmente si desea usar el ajo de oso para hacer infusiones o tés.
Puedes conservar el ajo de oso en una bolsa de congelador en el cajón donde normalmente colocas las verduras en la nevera, durante 3 o 4 días.
Sugerencias, consejos
El ajo de oso se utiliza para varios propósitos, yo he intentado preparar el pesto y debo admitir que me sorprendió gratamente.
Aquí encuentras una receta para usar el ajo de oso:
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