Tarta invertida de piña y manzana con restos

¿Qué os parece probar esta tarta invertida de piña y manzana? Una tarta de reciclaje ya que he querido usar los restos de fruta.

Esta mañana en el desayuno hemos bebido un buen extracto de piña y manzana. Cada vez que tengo que limpiar el contenedor del residuo, me duele el corazón tirar todas esas fibras, y entonces me las ingenio para usarlas.

¿Habéis probado alguna vez a preparar un plato con lo que queda de un extracto, sí, con las fibras de frutas y verduras? A veces apetece un buen zumo en lugar de un nutritivo batido, ¿y entonces qué hacemos, tiramos las fibras? ¡Eh, no!

Sabemos que las fibras son importantísimas y el extractor las separa y son desechadas… pero la ecología del buen sentido y del uso consciente en la cocina nos dice que las utilicemos.

En cuanto a las verduras, se pueden utilizar en sopas, en albóndigas, mientras que para la fruta nada mejor que preparar galletas o dulces como en este caso.

¿Por qué no hacer una tarta invertida de piña? Esta vez no se verán las bonitas rodajas redondas, pero ¿qué importa? el resultado es igual de óptimo.

Sí, una simple y delicada tarta de piña y manzana que he querido llamar eco invertida, porque al final es una tarta tatin anómala, pero buenísima, una idea que nació así.

¿Por qué elegí la piña para mi extracto y como ingrediente consecuente de la tarta? Es una fruta exótica y estoy en contra de llevar a la mesa frutas que vienen de lejos, que no son sostenibles, que nunca se sabe bien cómo se tratan…

Hago alguna vez excepción para piñas y plátanos, eligiéndolos al menos bio.

Elegí la piña porque es la protagonista hoy de la sección hierbas y flores en el plato que llevo con las amigas y de las cuales encontráis las recetas al final de la página.

Y aquí estoy con algunas noticias sobre esta fruta gigante, deliciosa y que si se elige con cuidado también es beneficiosa.

Piña: Su historia, características y propiedades nutritivas:

¿Qué contar de la piña, (o preferís llamarla ananás) quién no la conoce… contiene bromelina, sustancia antiinflamatoria, digestiva. Rica en vitaminas y minerales, antioxidante, llena de vitamina C.

“Excelente”, “fruta exquisita”, “el olor de los olores”: los estudiosos se han deleitado en la interpretación de la palabra nana (o anana) – los indios Guaraní del Perú así llamaban la fruta milagrosa, la piña justamente.

Su sabor se debe al etil de metileno que la hace dulce y aromática.

Es precisamente en 1493 cuando Colón desembarca en las Américas y descubre esta gran piña, llamada luego en Español Piña que dará nombre a Pineapple.

El problema fue luego cuando se quiso exportarla, porque incluso si se recolectaba verde, luego con los largos trayectos llegaba a Europa podrida, incomible y los primeros tiempos no tuvo éxito. Se exportaron así semillas y plantas para cultivarlas luego en países más cálidos. Se intentó también en Inglaterra cultivarlas en invernaderos con calor, pero el coste era excesivo y la piña llegaba solo a las mesas de los nobles, llamada justamente Royal o Queen Piña.

Fueron las Hawai en los primeros del siglo XX las que sobresalieron en producción. Se contaba que la fruta llegó a esas islas tras el naufragio de un barco español en 1527. Solo en el 1800 con el barco a vapor se distribuye mejor la fruta.

Y precisamente en Hawai se inventó la máquina que pelaba y cortaba la piña, el cambio de la piña en lata.

¿Y en las recetas? Bueno, a mí me gusta natural, o apenas asado en plancha, simple simple. A menudo se asocia a la carne porque ayuda a asimilar las proteínas.

¿Nunca lo probaste con los garbanzos? ¡Sígueme mañana que propongo una recetita!

Aquí tienes algunos ejemplos sobre cómo usar la piña en cocina y cómo reciclar los restos del extracto:

Tarta de piña y manzana eco invertida
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 8 Piezas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes tarta invertida de piña y manzana

Ingredientes para un molde de 22 cm.

  • 250 g yogur de soja
  • 100 g harina de arroz
  • 70 g harina de almendras
  • 70 g almidón de maíz
  • 50 g aceite de semillas de girasol
  • 80 g azúcar de caña (integral)
  • 1 sobrecito levadura química en polvo
  • 1 pizca sal marina integral
  • 200 g fibras de fruta (piña y manzana de extractor)

Pasos Tarta invertida de piña y manzana

En un bol verter la harina de arroz, la maicena, la harina de almendras, el azúcar, la levadura y mezclar. Añadir el yogur y el aceite y mezclar de nuevo hasta que quede una crema suave. En una sartén verter los restos de la fruta, una cucharada de azúcar integral, dos cucharadas de agua y caramelizar por unos minutos. Forrar con papel de horno el molde, espolvorear el fondo con la otra cucharada de azúcar integral, verter encima los restos de fruta caramelizada y luego la mezcla de crema. Hornear a 180 grados por 35/40 minutos, depende del tipo de residuo, si es muy blando también algún minuto más. Dejar templar y voltear.

Ver también la versión veraniega con fibras de extracto de melocotones, melón, zanahorias

Consejos

Puedes congelar la tarta invertida de piña y manzana.

No la dejes fuera de la nevera, las tartas con fruta fresca no se conservan mucho.

No la dejes fuera de la nevera, las tartas con fruta fresca no se conservan mucho.

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timoelenticchie

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