Crostini: Col Rizado y Roquefort son la respuesta ideal para cualquiera que desee llevar a la mesa un aperitivo capaz de romper con los esquemas de la tradición toscana con un toque de elegancia francesa.
A menudo, el col rizado se relega al papel de protagonista en sopas y caldos, pero en esta versión gourmet descubrimos su increíble versatilidad: su hoja rugosa y de sabor terroso se convierte en la base perfecta para acoger el alma intensa y picante del Roquefort.
Preparar estos crostini significa jugar con los contrastes. Por un lado, tenemos la crocancia del pan tostado y la salinidad decidida de las anchoas en aceite, por el otro, la cremosidad envolvente de uno de los quesos azules más preciados del mundo. Es un equilibrio sutil, pero poderoso, donde cada ingrediente tiene un propósito preciso.
Este plato no es solo una receta, sino un verdadero recorrido sensorial: el primer bocado te recibirá con el impulso marino de la anchoa, seguido inmediatamente por la dulzura vegetal del col rehogada, para finalizar con la persistencia inconfundible del Roquefort DOP.
Ya sea que estés organizando un aperitivo refinado con amigos o busques una idea original para una cena especial, estos crostini sabrán sorprender por su estética cuidada y su sabor inolvidable.
OTRAS RECETAS PARA PROBAR:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Invierno
Ingredientes Crostini: col rizado y roquefort
- 250 g col rizado
- 250 g roquefort
- 250 g pan (rústico o toscano)
- c.s. anchoas en aceite
- 1 diente ajo
- c.s. aceite de oliva virgen extra
Herramientas Crostini: col rizado y roquefort
- Tabla de cortar
- Cuchillo
Pasos Crostini: col rizado y roquefort
«Estos crostini son la solución perfecta si buscas una idea fácil y rapidísima de preparar, ideal también para un aperitivo de último minuto.»
Preparación rápida:
Saltear: lava el col rizado, quítale la costilla central, córtalo en tiras, cuanto más pequeñas, más rápido se cocinan. y saltea en la sartén con el ajo machacado y un chorrito de aceite.Llévalo a cocción, añade un poco de agua si es necesario.
Tuesta el pan: corta el pan en rebanadas y hazlo crujiente en el horno bajo el grill, en una sartén o en la tostadora.
Compón: ensambla los crostini colocando un poco de col rizado sobre las rebanadas de pan, completa con un cuadradito de queso encima y termina con la anchoa escurrida. Sirve en la mesa y buen provecho.
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Consejos Notas y Sustituciones
El maridaje ideal:
Para valorar este plato, opta por los contrastes: un blanco aromático o unas burbujas para un aperitivo fresco, o un vino dulce o pasito si quieres equilibrar magistralmente la salinidad del queso azul. Si prefieres los tintos, elige uno de cuerpo medio y aterciopelado.
Alternativas al Roquefort: si buscas un sabor menos intenso o no encuentras Roquefort, puedes sustituirlo con Gorgonzola picante (para seguir con los azules) o con Taleggio para un resultado más cremoso y fundente.
Un toque crujiente: para enriquecer aún más el plato, agrega nueces picadas groseramente o piñones tostados sobre el queso.
¿Ganas de dulzura? Un chorrito de miel de castaño o de glaseado de vinagre balsámico creará un contraste increíble con la salinidad de los ingredientes.
Consejos adicionales
Alternativas al Roquefort: si buscas un sabor menos intenso o no encuentras Roquefort, puedes sustituirlo con Gorgonzola picante (para seguir con los azules) o con Taleggio para un resultado más cremoso y fundente.
Un toque crujiente: para enriquecer aún más el plato, agrega nueces picadas groseramente o piñones tostados sobre el queso.
¿Ganas de dulzura? Un chorrito de miel de castaño o de glaseado de vinagre balsámico creará un contraste increíble con la salinidad de los ingredientes.

