Los buñuelos de coliflor son suaves y facilísimos de preparar. Es una manera sabrosa de proponer una verdura que no siempre es apreciada debido a su olor demasiado fuerte e intenso, pero que posee un sabor delicado, que se presta a la realización de muchas recetas saladas. Podemos disfrutarlos como acompañamiento, snack, aperitivo; o incluirlos en el menú de un buffet salado, como aperitivo finger food y pueden personalizarse según los gustos y las ocasiones. Los buñuelos de coliflor también son ideales para consumir coliflor cocida sobrante.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 20/25
- Métodos de Cocción: Fritura, Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 250 g coliflor (hervida)
- 200 g harina 00
- 5 g levadura fresca de cerveza
- 100 ml agua
- 1 cucharada queso de mesa
- q.b. sal y pimienta
- q.b. aceite de semillas
Preparación
Lavamos y limpiamos la coliflor de las hojas exteriores. Separamos las florecillas de coliflor y cortamos por la mitad las más grandes para obtener una cocción uniforme.
Ponemos agua en una olla grande y cuando empiece a hervir añadimos las florecillas de coliflor y tapamos.
Tan pronto como el agua vuelva a hervir, salamos y dejamos cocer la coliflor a fuego alto durante 6/7 minutos como máximo.
Pasado el tiempo, la escurrimos inmediatamente y la pasamos bajo un chorro de agua fría que detendrá la cocción. La coliflor debe quedar suave, tierna, pero no deshecha. Dejamos enfriar. Podemos dejar las florecillas enteras o desmenuzarlas toscamente, según los gustos.
En un bol ponemos la levadura de cerveza y la disolvemos en el agua. Añadimos la mitad de la harina y mezclamos toscamente. Luego, añadimos la harina restante, la pimienta, el queso y la coliflor. Mezclamos hasta integrar todos los ingredientes.
La masa obtenida debe ser semilíquida, suave, ni dura ni líquida. La cubrimos con un paño o film transparente para alimentos y la dejamos fermentar.
Cuando la masa de nuestros buñuelos haya duplicado su volumen, vertemos abundante aceite de semillas en una sartén de bordes altos y lo llevamos a temperatura.
Con la ayuda de dos cucharas, cogemos una bolita de masa y la ponemos en el aceite caliente. La dejamos cocinar, dándole la vuelta de vez en cuando hasta que esté hinchada y dorada. Tomará unos 2/4 minutos, dependiendo del tamaño de los buñuelos. Los escurrimos y los colocamos sobre un plato cubierto con papel absorbente. Salamos nuestros buñuelos bien calientes y los servimos.
La idea extra. Esta es mi versión básica, pero podemos hacer estos deliciosos buñuelos de coliflor aún más sabrosos añadiendo a la masa filetes de anchoas saladas troceadas, o cubitos de panceta o salami. Os aseguro que los buñuelos de coliflor desaparecerán rápidamente, incluso entre los niños.

