Galletas de café

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Las galletas de café son unos deliciosos dulces que se preparan en pocos pasos y con extrema facilidad.

Si eres amante del aroma y del sabor que el café desprende, no puedes dejar de hacer estas galletas.

¿Qué dices, vamos a prepararlas?

Si amas las galletas caseras, no te pierdas estas otras recetas justo a continuación, que he seleccionado para ti:

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Porciones: 22
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

Veamos los ingredientes que necesitamos para realizar la receta

  • 150 g leche
  • 3 cucharaditas café soluble
  • 350 g harina tipo 2 (o bien otro tipo, harina cero, doble cero, tipo 1)
  • 50 g harina de arroz
  • 1 cucharadita cacao amargo en polvo
  • 80 g aceite de semillas
  • 70 g azúcar
  • 8 g levadura en polvo para dulces

Herramientas

  • 1 Cuenco
  • 1 Espátula
  • 1 Bandeja de horno
  • Papel para horno
  • 1 Cucharadita
  • 1 Tenedor

Pasos

PREPAREMOS LA MASA

  • En un vaso medidor, ponemos la leche a temperatura ambiente, el café soluble y el azúcar y con una cucharadita, mezclamos bien entre sí.

    Luego añadimos el aceite y también el cacao amargo y mezclamos nuevamente.

    Transferimos estos líquidos a un cuenco y comenzamos a incorporar los polvos mezclando con un tenedor.

    Cuando ya no sea posible hacerlo con el tenedor, amasamos a mano.

    Como habéis leído en los ingredientes yo he utilizado una harina de tipo 2. Si usáis otro tipo, como la cero, doble cero, etc., recordad que podría variar la absorción.

    Podría necesitarse un poco más o menos, respecto a mi cantidad, lo importante es añadir las harinas poco a poco, para darse cuenta de la consistencia.

    Debemos obtener una masa suave y fácilmente manejable.

    Cuando la masa esté lista, mantenemos la balanza cerca, para pesar las bolitas que vamos a realizar.

    Del bloque sacad trozos que deberán tener todos el mismo peso, (aproximadamente). Mis galletas de café pesaban 25/26 gramos cada una.

    Con el peso similar para todas las galletas, la cocción será más uniforme. Vosotros realizadlas en el peso que prefiráis, incluso más pequeñas, obtendréis más.

    Para dar la forma que ves, hice una bola, la alargué un poco, para que recordara la forma del grano de café y luego con el cuchillo hice una hendidura encima.

  • Después de haber hecho las galletas, colócalas en una bandeja de horno, cubierta con papel de horno compostable o una alfombrilla de silicona.

    Enciende el horno en modo ventilado a 170 grados y una vez a temperatura, hornea las galletas durante unos 20 minutos.

    Si las haces de un tamaño más pequeño y por lo tanto de menor peso, deberán cocinarse unos minutos menos.

    Sácalas del horno y disfrútalas en tus desayunos, descansos y meriendas deliciosas.

Conservación y consejos para las galletas de café

Las galletas se conservan en una caja hermética de vidrio o lata durante 2/3 días.

Las galletas se conservan en una caja hermética de vidrio o lata durante 2/3 días.

Si usas leche sin lactosa, las galletas estarán bien también para los intolerantes a la lactosa.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Y vosotros amáis el aroma del café? ¿Recrearéis mis galletas de café?

    Si sois aficionados a este sabor inconfundible no os perdáis esta recetilla.

    Si os apetece podéis seguir mis aventuras en la cocina también en mi página de INSTAGRAM donde encontraréis también video recetas.

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bricciola

Hola, soy Simona y mi página se llama BriCciola en la cocina, porque la he dedicado a mamá y papá, que desde pequeña me llamaban así. No soy chef y en la vida siempre me he dedicado a otras cosas, pero la cocina, junto con la danza, siempre ha sido una de mis grandes pasiones. La mayor inspiración, sin embargo, la he recibido de los platos que preparaban antes la abuela y hoy la mamá. Aquí en mi blog de cocina te acompaño desde el aperitivo hasta el postre, con recetas pensadas para un estilo de vida sano y consciente. Platos equilibrados, ingredientes escogidos con cuidado y mucho sabor, porque comer bien nunca significa renunciar al placer. Adoro comer, pero también me gusta cuidar de mi salud, de la de mi familia y, un poco, también de todos aquellos que recrearán mis recetas. Por eso, la cotidianidad debe estar llena de sabor, pero siempre con un ojo atento a comer de manera saludable. Gracias, os espero.

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