Bollos de ricotta sardos

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Los bollos de ricotta sardos son unos bollos que tienen un lugar especial en mi corazón, porque forman parte de mis raíces. Es un pan versátil, que puedes utilizar tanto para un brunch como para una cena.

A mí me gusta acompañarlo con una capa fina de mermelada y comerlo con quesos como aperitivo o desayuno.

Si te gusta meter las manos en la masa, echa un vistazo a estas otras recetitas:

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 4 Minutos
  • Tiempo de preparación: 30 Minutos
  • Porciones: 4 bollos grandes
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

Veamos los ingredientes que necesitamos para preparar los bollos de ricotta sardos.

  • harina tipo 1 (270g 250+20 para la mesa de trabajo)
  • sémola de trigo duro remolida (250g)
  • ricotta de oveja (350g)
  • agua (300g)
  • levadura de cerveza fresca (7g)
  • 1 cucharada azúcar (o 10g de miel)
  • aceite de oliva virgen extra (12g)
  • sal fina (10g)
  • cáscara de limón (opcional)

Herramientas

Para preparar los bollos de ricotta no necesitarás herramientas especiales

Pasos

Veamos los pasos para realizar la receta.

  • En un recipiente mezcla las dos tipos de harina. Si no utilizas la tipo 1 que yo he empleado, puedes usar una harina de trigo blando tipo 0 que sueles usar.

    Haz un hueco en el centro de las harinas (la conocida como fuente) y empieza a verter la levadura de cerveza desmenuzada, casi toda la cantidad de agua (dejas solo un poquito para la sal que se añadirá al final), la cáscara de limón rallada (opcional) y el azúcar o si prefieres la miel. Ahora comienza a mezclar los ingredientes, ayudándote con un tenedor o cuchara.

    En este punto vierte la sal en el poco agua que habíamos dejado aparte y también la añadimos a la masa, añadimos también el aceite y formamos el bollo. Amasamos ahora con las manos dando pequeños pliegues.

    Ahora lo dejamos reposar durante dos horas al menos a temperatura ambiente.

    Pasadas las dos horas retomamos el bollo y después de haber enharinado la mesa de trabajo vamos a estirarlo con las manos dándole la forma de un rectángulo.

    Ahora tomamos la ricotta que habremos mezclado un poco en un bol (para que quede bien lisa) y la extendemos con una espátula sobre el rectángulo de masa. Cerramos el rectángulo de masa sobre sí mismo, sellamos los bordes y cortamos la masa en más piezas para bollos más pequeños, yo lo he cortado para 4 bollos grandes. Como se ve en la foto.

    No te preocupes si la ricotta, a pesar de haber sellado los bordes, tiende a salirse un poco. Entonces, una vez formados los bollos, déjalos reposar sobre una bandeja de horno enharinada o cubierta con papel de horno, durante otra hora. El bollo debe volver a duplicar su volumen.

  • Pasada otra hora, comprobamos que los bollos estén bien subidos y precalentamos el horno en modo estático, a 195 grados. Espolvoreamos bien con harina por la superficie y procedemos con la cocción. Para 4 bollos más grandes, los he dejado cocer durante 30 minutos, para bollos más pequeños podrían ser necesarios minutos menos. Antes de sacarlos del horno, siempre pincha con un palillo.

    Como te decía antes, si miras las fotos a continuación, la ricotta tenderá a salirse un poco pero no hay problema, se detendrá ahí.

  • Sacamos del horno, dejamos que se temple y disfrutamos de este maravilloso pan.

Consejos y conservación

El pan debido a la ricotta fresca, debe conservarse en la nevera. Al momento de usarlo será suficiente sacarlo de la nevera y calentarlo un poco en una sartén, en el microondas o en el horno como prefieras. Volverá a estar perfectamente bueno y crujiente.

El pan debido a la ricotta fresca, debe conservarse en la nevera. Al momento de usarlo será suficiente sacarlo de la nevera y calentarlo un poco en una sartén, en el microondas o en el horno como prefieras. Volverá a estar perfectamente bueno y crujiente.

Mi consejo, especialmente si decides enriquecer la masa añadiendo también cáscara de limón rallada, es saborearlo con mermeladas y quesos. Buenísimo para un aperitivo pero también para el desayuno.

Imagen del autor

bricciola

Hola, soy Simona y mi página se llama BriCciola en la cocina, porque la he dedicado a mamá y papá, que desde pequeña me llamaban así. No soy chef y en la vida siempre me he dedicado a otras cosas, pero la cocina, junto con la danza, siempre ha sido una de mis grandes pasiones. La mayor inspiración, sin embargo, la he recibido de los platos que preparaban antes la abuela y hoy la mamá. Aquí en mi blog de cocina te acompaño desde el aperitivo hasta el postre, con recetas pensadas para un estilo de vida sano y consciente. Platos equilibrados, ingredientes escogidos con cuidado y mucho sabor, porque comer bien nunca significa renunciar al placer. Adoro comer, pero también me gusta cuidar de mi salud, de la de mi familia y, un poco, también de todos aquellos que recrearán mis recetas. Por eso, la cotidianidad debe estar llena de sabor, pero siempre con un ojo atento a comer de manera saludable. Gracias, os espero.

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