Bienvenidos amigos, hoy quiero dejaros la receta de mis GALLETAS CASERAS, sin huevos, sin mantequilla, simples y genuinas.
Vistos los ingredientes de los que están compuestas y su ligereza, las uso tanto por la mañana en el desayuno como para cualquier merienda durante el día.
Como veis, las he dejado tal cual recién horneadas, no quise espolvorearlas ni siquiera con azúcar glas, para que conservaran totalmente su aspecto rústico y recordaran al 100% la galleta casera de nuestras abuelas.
La galleta que lograban armar teniendo a disposición esos ingredientes simples que casi siempre encontramos disponibles en nuestras despensas. Yo me pongo en marcha, ¿venís conmigo?
Mirad también:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 20/22 galletas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
Veamos qué necesitamos sacar de nuestra estantería de la despensa, para preparar las GALLETAS CASERAS
- harina tipo 1 (200g, yo la encuentro fantástica pero decidid por la que más uséis)
- aceite de semillas (35g)
- azúcar (65g, si preferís más dulces podéis llegar hasta los 80g)
- levadura química en polvo (6g)
- 2 cucharadas almidón de maíz
- leche (48g, yo parcialmente desnatada)
- cáscara de limón (cáscara no tratada comestible)
- c.s. esencia de vainilla
Herramientas
No se necesitan herramientas en particular aparte de una rueda cortapastas, si queréis reproducir la forma similar a la mía. Para amasar usé un tenedor y luego las manos.
Pasos
Veamos los pasos uno a uno.
Como primer paso vamos a mezclar en un recipiente, el azúcar y el almidón de maíz.
Posteriormente añadimos el aceite y seguimos mezclando. Luego añadimos cáscara de limón y extracto de vainilla. Con estos dos ingredientes podéis hacer como prefiráis, poner ambos, añadir solo limón o solo vainilla, o nada.
A mí me encantan tan aromáticas, con ambas esencias.
Ahora añadimos también la leche y finalmente los polvos.
La levadura de vainilla, la harina tamizada y comenzamos a amasar con las manos.
Dependiendo de la harina utilizada si os parece que no podéis amalgamar bien la masa, podéis añadir un poco de leche. Veréis que poco a poco se formará una masa suave y bien manejable.
Cuando estiréis la masa, siempre añadid harina en la superficie de trabajo para evitar que se pegue.
Estamos listos para extender la masa y dar forma a nuestras galletas. Yo quise hacerlas en esta forma un poco diferente.
Dejé la masa ligeramente más gruesa, corté la masa con una rueda, como si fuera a cortar «chiacchiere, bugie» para entendernos, formé un rectángulo y luego después de haber cortado las tiras usé un molde para hacer el agujero en la parte superior.
Si no tenéis el pequeño molde para el círculo, también podéis usar el fondo del mango de madera de la cuchara de cocina.
Coloqué las galletas sobre papel de horno dentro de la bandeja de horno y las cocí en horno precalentado ventilado, 180 grados durante 14 minutos, os recomiendo que dependiendo del horno podrían ser también 15 pero no más.
No temáis sacar galletas blandas, porque si al principio os parecen de consistencia blanda, veréis que una vez enfriadas estarán súper crujientes.
¿Estáis listos para probarlas? ¡A por ellas! Que ricas, espero que también os gusten a vosotros. Estas GALLETAS CASERAS os transmitirán la bondad del sabor simple y saludable de antaño. Fantásticas para mojar en leche o infusiones, té o solas. Gracias a todos
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