La Tarta de calabacín es una tarta salada realmente sabrosa con masa quebrada hecha en casa. La masa quebrada es una preparación realmente rápida de hacer, basta con poner todos los ingredientes en el robot de cocina y mezclar, pero si no tienes ganas, puedes usar la ya extendida que encuentras en el supermercado, la tarta resultará igualmente óptima.
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para una tarta de 25 cm
- 240 g harina 0
- 125 g mantequilla (fría)
- 75 g agua (fría)
- 2 cucharaditas vinagre de manzana
- Medio cucharadita sal
- 300 g calabacines
- 1 huevo
- 250 g ricotta
- 1 pizca sal
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
Herramientas recomendadas
- Molde Microperforado para tartas
- Bol
- Rodillo
Cómo preparar la Tarta salada de calabacín
Pon en el robot de cocina todos los ingredientes para la masa quebrada y acciona las cuchillas hasta obtener una masa más o menos homogénea. Se necesitarán unos diez segundos, dependiendo de la potencia del robot.
Trabaja la masa con las manos para obtener una bola, aplánala y envuélvela con film plástico. Métela en el frigorífico durante al menos una hora para que se endurezca y sea más fácil extenderla.
Corta los extremos de los calabacines, córtalos en cubos y sofríelos en una sartén con el aceite ya caliente. Cocínalos durante 5 minutos a fuego medio, removiéndolos con una cuchara y déjalos templar.
En un bol, bate el huevo, añade la ricotta, la sal y los calabacines templados, mezclando bien con una cuchara para integrar todo.
Precalienta el horno a 180 grados en modo estático.
Saca del frigorífico la masa y extiéndela con el rodillo, ayudándote con poquísima harina para que no se pegue, colócala en un molde para tarta, añade el relleno y hornea durante 30-35 minutos en horno ya caliente.
Deja templar la tarta antes de servirla.
Notas
Puedes conservar la tarta en el frigorífico durante un par de días dentro de un recipiente hermético.

