El dulce de membrillo siciliano es una especie de mermelada dura hecha con membrillos, un dulce sencillo pero realmente delicioso. En el campo tenemos muchos árboles de membrillo y, como es tradición, alrededor de mediados de octubre, papá recoge los frutos y mamá prepara la mermelada y el dulce de membrillo para toda la familia. Esta vez, lo hemos hecho juntos el fin de semana, y aquí comparto con vosotros nuestra receta familiar, con todos los trucos y consejos para obtener un dulce de membrillo siciliano perfecto y que no necesitaréis ni pasar por azúcar, una vez listo (desafortunadamente no grabé el vídeo porque me faltaba el equipo y tampoco logré hacer fotos paso a paso, pero, creedme, os lo explico realmente sencillo, como siempre). Este es un paso que, en mi opinión, arruina el dulce de membrillo, no es una gominola para «azucarar», sino un dulce humilde, casero y genuino, en el que se debe saborear la consistencia firme pero cremosa y el sabor de la fruta. ¡Preparemos juntos esta deliciosa conserva!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Día
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 1.5 kg membrillos
- 700 g azúcar
- 1 limón
Pasos
El dulce de membrillo siciliano es simple de preparar, el procedimiento, sin embargo, es un poco largo, pero tranquilos, ¡el resultado final será estupendo!
Comencemos cepillando bien los membrillos, la piel debe estar perfectamente limpia. Eliminad el pedúnculo y las hojas, si las tiene.
Cortad cada membrillo por la mitad, luego en 4 y luego en 8 partes, eliminad el corazón y, a medida que los cortáis, ponedlos en un bol con agua fría y medio limón, (tanto el jugo como el limón exprimido), como se hace con las alcachofas, de esta forma, no se pondrán negros. La piel no se quitará ahora.
Una vez cortados todos los membrillos, escurridlos y ponedlos en una olla grande, añadid agua suficiente para cubrirlos todos y el jugo de medio limón, de esta forma, tampoco se oscurecerán durante la cocción.
Cubrid entonces con una tapa, llevad a ebullición y dejad cocinar los membrillos durante 25/30 minutos, estarán listos cuando podáis pincharlos con un tenedor.
En este punto, escurrid perfectamente los membrillos cocidos, quitad la piel y pasadlos por el pasapurés, deberéis obtener un puré liso y homogéneo.
Ahora, pesad el puré, la cantidad de azúcar indicada en la receta se refiere a la cantidad de puré, así que 700 g de azúcar por cada kg de puré, no 700 g de azúcar por cada kg de membrillos (por eso he indicado un kilo y medio de membrillos en la receta y no un kilo, entre los desperdicios y la cocción, llegaremos más o menos a ese peso y a esa cantidad de azúcar, pero pesad siempre todo y, si es necesario, cambiad en proporción la dosis de azúcar).
Después de pesar el puré y ver la dosis correcta de azúcar, poned los dos ingredientes en un cazo (preferiblemente grande y ancho, de esta forma el dulce de membrillo se cocinará mejor, el agua se evaporará antes y se solidificará perfectamente), mezcladlos y dejad cocinar durante unos 45 minutos, removiendo de vez en cuando, el dulce de membrillo siciliano estará listo cuando la mezcla se desprenda de las paredes.
Hemos llegado al último paso: una vez cocido, transferid el dulce de membrillo siciliano en los molde que prefiráis. Nosotros casi siempre usamos un recipiente de vidrio (aunque tenemos muchos moldes, incluso antiguos, pero así es más práctico :D), pero también sirven moldes para flanes o los de martorana (si sois sicilianos como yo y/o los tenéis) y dejádlo enfriar durante un día entero. Una vez endurecido bien, podréis desmoldarlo, cortarlo en trozos, conservarlo y disfrutarlo.
A nosotros no nos gusta pasarlo por azúcar pero ahí os dejo la elección, más bien, si resultara ligeramente pegajoso, dejadlo secar al sol, de esta manera, también prolongaréis su conservación.
Consejos:
El dulce de membrillo siciliano se conserva a temperatura ambiente incluso durante un mes. Lo más importante, nunca lo cerréis herméticamente, la falta de aire lo haría enmohecer. Más bien, ponedlo en un recipiente y cubrid no con la tapa, sino con film transparente perforado con un palillo, o bajo una tapa de comida/paragüero de cocina. Si no tenéis pasapurés, usad un colador de cocina o un tamiz grande, no os recomendaría una batidora de mano, licuadora u otro electrodoméstico porque se correría el riesgo de incorporar demasiado aire.
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