Las tartaletas de cheesecake son unos dulces fríos sin cocción muy rápidos de preparar, fáciles fáciles y super deliciosos. Adoro los dulces tipo cheesecake, he preparado muchísimos y, esta vez, he pensado en realizar unos dulces individuales, unas mini cheesecakes con galletas secas y mantequilla (la clásica base del cheesecake), con un relleno ligero y delicioso de queso crema, yogur, muy poco azúcar y mermelada del sabor que prefieras. Inútil decirlo, ¡han volado literalmente! Las tartaletas de cheesecake se preparan en 10 minutos, nada de horno y nada de cocción, perfectas en verano con este calor, ideales al final de una comida, en el desayuno, como merienda o tentempié, también puedes congelarlas para tenerlas siempre listas para disfrutar o compartir con tus amigos durante una cena o aperitivo, ¡harás un gran papel con muy poco!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 8 Piezas
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 350 g galletas secas
- 200 g queso crema
- 150 g yogur
- 125 g mantequilla
- 50 g azúcar
- 1 cáscara de limón
- c.s. mermelada
- c.s. azúcar glas
Pasos
Las tartaletas de cheesecake son facilísimas y rápidas de preparar, primero pon en un bol el yogur blanco sin azúcar, el queso crema, el azúcar, la cáscara rallada de limón y mezcla con un batidor de mano. Tritura finamente las galletas secas (yo usé digestive, mis favoritas para este tipo de dulce), añade la mantequilla derretida y mezcla bien.
Forra los moldes de aluminio (también los de silicona van genial) con un pequeño trozo de film transparente, pon dentro un poco de galletas y recubre el interior del molde.
Añade un poco de crema, una cucharadita de mermelada del sabor que prefieras (yo de cerezas), más crema y cubre el relleno con más galletas.
Cierra las tartaletas de cheesecake envolviéndolas con el film que sobresale del molde y compacta delicadamente, colócalas en la nevera a reposar al menos 2 horas antes de servirlas.
Desmolda las tartaletas de cheesecake en un platillo, decóralas con una ligera espolvoreada de azúcar glas y sírvelas.
Notas:
Las tartaletas de cheesecake se conservan en la nevera por 2-3 días, alternativamente, puedes congelarlas por un par de meses. Para el relleno, puedes usar la mermelada/confitura del sabor que prefieras. En lugar de queso crema puedes usar mascarpone o ricotta. Usa productos sin lactosa (incluida la mantequilla) si eres intolerante.
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